17/10/2021

16/10/2021

15/10/2021

14/10/2021

13/10/2021

12/10/2021

11/10/2021

10/10/2021

09/10/2021

08/10/2021

07/10/2021

06/10/2021



Noticias
  • Anuario Balear 1928-Así era Alaior hace un siglo.
    Villa con Ayuntamiento de 5.111 habitantes. Celebra fiestas el 10 de Agosto.Seguir leyendo ...
  • Sant Antoni-26
    .Seguir leyendo ...
  • Ni yo ni nadie
    Ni yo ni nadie somos adivinos para vaticinar el futuro de Groenlandia. Menos aún con las apetencias anexionistas de Donald Trump y lo errático e imprevisible de su acción política. Con todo, se pueden hacer algunas reflexiones sobre el devenir de la isla más grande del mundo. La primera, que Dinamarca, a la que pertenece Groenlandia, no está dispuesta a vendérsela a Estados Unidos. Y eso que los norteamericanos tienen experiencia y precedentes de anteriores compras de su territorio, como Florida, Luisiana y Alaska. Así que nada por ese lado para hacerse con la isla. La otra hipótesis, la de una acción armada, es impensable, dado que Estados Unidos y Dinamarca pertenecen a la OTAN y sería inverosímil un conflicto armado entre dos miembros de la Alianza Atlántica en los tiempos que corren. Así que otra opción en principio descartable.Seguir leyendo ...
  • Casa de citas
    Entramos de lleno en territorio desconocido, apriétense los cinturones. Aquel mundo basado en reglas e instituciones que proporcionó a Europa la mejor de sus épocas y que hizo clamar al sociólogo norteamericano Francis Fukuyama que la historia había terminado, aquel mundo idílico ha pasado a mejor vida empujado por los nuevos depredadores que describe con acierto Giuliano da Empoli en un reciente libro publicado por Seix Barral («La hora de los depredadores», octubre 2005) en el que desliza un sutil comentario: «El caos ya no es el arma de los rebeldes sino la marca de los más fuertes». Me propongo en este artículo, cimentado básicamente en plumas ajenas, entender algo del actual desgavell.Seguir leyendo ...
  • De Quinto, un bon pregoner
    Una conferència institucional, un pregó de festes patronals, un reconeixement i una xerrada a un ateneu no són el mateix. Tenen coses en comú. Hi ha micròfon, presentacions avorrides, una durada excessiva i públic, del qual una part està interessada i l’altra, que hi va obligada, per rutina o compromís, acaba desconnectant, via mòbil o viatge mental, i lluitant per no badallar. Però són ben diferents.Seguir leyendo ...