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- Trepaliense
El día que el director de este periódico me pidió que me ocupara de la información de San Andrés del Rabanedo (honestamente no recuerdo si exactamente me lo pidió o sabiendo lo que se cocía en el municipio mejor que yo la conversación fue diferente) lo cierto es que me hizo hasta un poco de ilusión. Solo la ausencia de una Facultad de Comunicación en Trobajo del Camino y una temporada a caballo entre El Ejido y Paraíso Cantinas han evitado que haya vivido la totalidad de mi vida allí. Contar lo que le pasa a tus vecinos y tratar de echarle una mano, si es que es posible, a través de darles un altavoz es sin duda una sensación reconfortante dentro de una profesión en la que pocas cosas te lo hacen sentir. Sin embargo, es muy posible que esa ilusión me durase mucho menos de lo que lo hace un pleno en el ayuntamiento. Me gusta comenzar mis crónicas de las asambleas con su duración, en busca de un récord que creo que batimos el pasado jueves con más de siete horas de 'función' en la que práctica - Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad…
Eso es lo que decía Don Sebastián al inefable Don Hilarión, aquél boticario dicharachero y divertido de la zarzuela 'La Verbena de la Paloma', allá por 1894. Me gustaría saber lo que diría hoy. Bueno, supongo que no diría nada, porque se habría muerto del susto. Pero es que adelantan, y a qué paso. Lo he escrito alguna otra vez, pero en quince años haciendo esta página de opinión es normal que las situaciones se repitan. Además, si aquél tango 'Volver' de Gardel (hoy estoy musicalmente histórico), dice que «veinte años no es nada», pues quince, menos. Y puestos a volver, volvamos al tema. Escribí entonces, al hilo de que estábamos diseñando las ciudades para el coche, y era bastante probable que, en el futuro, se trabajara en casa sin necesidad de desplazamientos, toda esa estructura de viales iban a resultar desproporcionada. De lo segundo, aún queda bastante, pero de lo primero… La pandemia modificó todo nuestro sistema de vida durante tres meses, pero la secuela se ha prolongado. El t - Patria e IA
Entre los asuntos varios que los cuatro tertulianos tratamos esa noche en un bar de picoteo en Segovia, estuvo el tema de cómo la IA supone el suicidio de la creatividad. Mi amigo sindicalista (también titiritero, todo hay que decirlo) en un primer momento manifestó que no tenía opinión formada al respecto, pero enseguida reculó y nos preguntó si sabíamos lo qué era la patria. Yo siempre he pensado que la patria es el lugar del padre y así lo dije, pero él defendió que era el trabajo, fuera de la índole que fuese, pues nos hacía crear y en ese instante de la creación nos convertía en dioses. Todos estuvimos de acuerdo en que hay metáforas que a la IA jamás se le ocurriría inventar. Por esas hebras que hilan el pensamiento, me vino a la cabeza que uno de los hitos que forjaron desde bien temprano la identidad a mi padre, fallecido hace seis años, fue justo el trabajo. Hijo de la guerra incivil que él siempre consideró que no debió de haberse producido –lo mismo que ninguna otra guerra– q - Aristóteles, Gini y la clase media
Aristóteles lo escribió hace nada menos que veintitrés siglos. Las ciudades más prósperas y estables son aquellas con una clase media fuerte. No era una simple metáfora, era un diagnóstico político y económico que hoy en día sigue funcionando perfectamente. Estados Unidos lo demostró empíricamente tras la Segunda Guerra Mundial. Entre 1945 y 1975 el salario real medio creció un 93 % y el coeficiente de Gini (el índice que mide la desigualdad de renta, donde 0 es igualdad perfecta y 100 desigualdad absoluta) se mantuvo en los valores más bajos de su historia. Aquel período concentra el mayor crecimiento de productividad e inversión pública que ha conocido el mundo occidental. No fue casualidad. La clase media consume, ahorra, invierte y exige a sus instituciones. Es el músculo de una economía sana. Actualmente España transita el camino inverso y no es algo aislado. Sucede en todo occidente, aunque en nuestro país es aún algo peor. Según el Informe de Riqueza Global de UBS, el índice de Gin - Ceranor impulsa el futuro de la construcción con soluciones cerámicas innovadoras
Ceranor se consolida como uno de los referentes en soluciones cerámicas para la construcción, gracias a una propuesta que combina innovación, sostenibilidad y una clara orientación a las necesidades reales del sector. El reto de afrontar la falta de mano de obra en la construcción Ceranor refuerza su papel como compañía clave en la transformación de la edificación. Su apuesta por soluciones cerámicas basadas en una albañilería industrializada, responde directamente a uno de los grandes retos actuales de la construcción, como es la falta de mano de obra especializada. Sistemas como TERMOrec y SATEbrick ejemplifican esta filosofía. Se trata de soluciones diseñadas para simplificar los procesos en obra y reducir los tiempos de ejecución. Gracias a su diseño y facilidad de montaje, permiten una puesta en obra más rápida, ordenada y eficiente, ayudando a las empresas a optimizar equipos y plazos en un momento especialmente exigente para el sector. Además de mejorar la productividad, estas solucione
03/04/2000 