Noticias
- Virus contagioso
Hoy sí que tengo algo que decir, pero no es nada que no se haya dicho ya. Hoy sí y quizá siempre, pero a veces no se encuentran las palabras porque ya casi que nos sobran. Es este mundo de ruido constante, de mediaticidad constante, de constante instantaneidad. Es este mundo de errores políticos constantes, de errores morales contantes, de errores humanos constantes, que nos quita las palabras moldeándolas para su justificación.Es este mundo, en fin, que nos pinta de gris los términos y los despoja de significado a ritmo de comparsa panfletaria. Pero hoy sí que digo algo, porque tengo algo que decir.Aunque no es nada que no haya dicho ya Maricarmen. Una mujer de 87 años a la que multiplican el precio del alquiler. Una mujer de 87 años a la que despojan de su casa, como a los términos de su significado, por aquello del libre-mercado. Pues vaya puta mierda de libertad. Una mujer de 87 años a la que roban sus recuerdos. Esa es Maricarmen. Y no es la única. Su nombre se repite estos días, pero mañana s - Amar sin perderse: por qué tantas mujeres se bajan del modelo
Ceder un poco. Entender. Sostener. Y, si hacía falta, perderse un poco por el bien del vínculo. A las mujeres se les enseñó que eso era madurez emocional, generosidad, incluso virtud. Hoy, muchas están diciendo basta. No al amor, sino a una forma concreta de amar. Cuando una mujer decide no emparejarse, o salir de una relación que la desgasta, la reacción suele ser de incomprensión. «Ya no quieren comprometerse», «no saben amar», «son demasiado exigentes». Pero pocas veces se formula la pregunta correcta: ¿qué estaban pagando para sostener ese amor? Porque en demasiadas relaciones, amar ha significado para ellas: Renunciar a tiempo propio, asumir la gestión emocional del vínculo, anticiparse a las necesidades del otro, justificar comportamientos que las dañaban, callar para no generar conflicto. Nada de eso aparece en los relatos románticos. Pero aparece en el cansancio. Lo que muchas mujeres están rechazando no es la pareja, sino el desequilibrio. No es el compromiso, sino el compromiso unil - Es Mari Carmen, dijeron todos
«Su mirar cautiva todos los corazones…», decía la letra de la canción del Dúo Dinámico. Cantan sobre una Mari Carmen muy distinta de la que estos días nos arranca, en su travesía, coplas de llanto y tristeza. Una Mari Carmen que ha sufrido los envites injustos de un dúo dinámico de buitres devoradores: el capital y los tribunales. Ambos pájaros del mismo plumaje, aliados en contubernio perverso en un contexto de latrocinio insultante: la subidas de un alquiler en un 275 % a una mujer de 87 años –¿hay ley justa que ampare tal tropelía?– después de llevar 70 años en el mismo piso del Retiro. La retiran con modos de delincuente, sacudiendo sus pertenencias… ¡ábrenos la puerta, Mari Carmen, tenemos que hacer nuestro trabajo! Imagino la desazón de esos hombres. Desalojar a una anciana, como si fuera ella la que hubiera cometido alguna fechoría. Un desahucio despiadado, después de siete años de zozobra y desvelos, y se lleva las manos a la cabeza, atrincherada tras la hilera de sus pertene - La Tómbola de los Diputados Feriantes
No es la primera vez, ni será la última, en la que me tomo la licencia de travestir una canción que triunfó en el pasado para adaptarla a la casposa y deprimente actualidad. En esta ocasión, pido permiso a la malagueña Pepa Flores, 'Marisol', para tararear: «El Congreso es una tómbola, tom-tom, tómbola, de luz y de color…», mientras mis ojos se humedecen, no sé si de lástima o de rabia o, quizá, por ambos motivos. No se me ocurre mejor manera de hablar sobre el que debería ser el templo de la soberanía nacional y que, gracias a la incansable labor de los feriantes que allí habitan, han convertido en una tómbola. El inventario de objetos que allí han presentado como una ingeniosa y hábil maniobra política es muy variado. El último utensilio que ha captado la atención ha sido el bote de gas pimienta mostrado al público por una diputada del PP. El resultado ya lo conocen todos ustedes: expulsión de la diputada, varias zonas del Congreso precintadas y la imagen esperpéntica ofrecida dentro - Patetismo ilustrado
Ya es otoño, en ciertos establecimientos de moda y en nuestras vidas. Mientras un agradable veranillo nos regala el último sol de septiembre, se atisba un octubre de rutinas y horarios, de vuelta a las andadas. Las aulas de ayer se llenan hoy deterioradas por el último informe Pisa, que ha resultado demoledor para España, registrando en 2026 una caída estrepitosa en Lectura, Matemáticas y Ciencias. En general, nos separan unos 450 puntos del promedio de la OCDE. ¿Qué nos está pasando? ¿La Lomloe tiene sus vacíos? ¿Uso excesivo de pantallas? ¿Falta de motivación debido al imparable avance de la IA? Seguramente sea una mezcla de estos tres factores lo que ha provocado esta caída en picado. España ha mejorado mucho en ciertos aspectos su sistema educativo, más becas, más titulaciones específicas, mejora sustancial de la FP… pero se queda corta en lo que a lectura se refiere y premia poco el esfuerzo. Ya saben que suelo ser crítica con el Gobierno de turno y, sin embargo, en este caso, creo que
10/07/1991 