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- Viejas a los 18: cuando nos ven como objetos de usar y tirar
El otro día, tomando café, escuché a un señor ya jubilado decir: «Las mujeres son viejas a los dieciocho». La frase es brutal. Y no lo es porque sea original –ojalá lo fuera y ya estuviera enterrada–, sino porque revela cómo nos miran algunos: no como personas, sino como objetos. Mientras 'sirvas' a sus intenciones –juventud, docilidad, apariencia–, vales. Después, caducas. ¿Y qué pasa con ellos? Con setenta siguen considerándose deseables, interesantes, con derecho a opinar y a ocupar espacio. Nosotras, en cambio, cargamos con un reloj que empieza a descontar demasiado pronto, hasta convencernos de que el tiempo no está de nuestro lado. Ese doble rasero no es biología ni destino: es patriarcado. Es la violencia simbólica de decirnos que nuestra valía depende de un cuerpo joven, que después de cierta edad ya no tenemos nada que aportar. Como si la experiencia, la madurez, la inteligencia o la memoria no contaran. Pero la vida real desmiente esa mentira. Mujeres que empiezan a estudiar a l - Emboscada
Corregíamos los deberes. Entre afijos, lexemas y sufijos bailaba la tiza en la pizarra diseccionando palabras. Tocó una de las difíciles: Emboscada. De entre la espesura de sus inquietas mentes divergentes comenzó la lluvia de respuestas a discreción: Yo creo que viene de emboscar. ¿Qué significa emboscada? ¿Cómo va a venir de bosque? Un bosque como el que ellos conforman y habitan. Algunos, tallos espigados. Otros, bajos, y menudos, o grandones y tímidos, u osados, desafiantes, morenos y blancos. De inmensos ojos azules y otros almendrados canela. De piel fina aniñada o salpicada por el primer acné vigía de la adolescencia. Unas especies autóctonas, otras foráneas. Diversidad conviviendo en simbiosis frágil. En ocasiones cócteles hormonales al borde del estallido y a veces oseznos que juguetean entre palmeos y manotazos, otras, hojas movidas por el viento expuestas a los rigores de un clima no siempre benigno. Bosque diverso, poblado de ecosistemas que aprenden a convivir en armonía a pesar de - Huelga de ideas
«He visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. Organizar los sindicatos una huelga general contra la oposición». Sí, se me quedó cara de replicante Roy Batty, de la icónica película 'Blade Runner', al conocer la decisión de UGT y CCOO de convocar una huelga general el día antes del inicio de la campaña electoral. Otra manera de afrontar esta esperpéntica situación, mucho más castiza y huyendo de la influencia hollywoodiense, sería afirmar que éramos pocos y parió la abuela. En un momento de nuestra historia reciente en el que se están, o mejor dicho, están resquebrajando los pilares institucionales y de convivencia que surgieron de la Transición, llegan los sindicatos y dan la razón a ese dicho de que Dios los cría y ellos se juntan. No les exijo que encarnen el ejemplo perfecto de independencia, porque hay una hemeroteca inequívoca, pero que ahora se sumen al sinsentido que impregna gran parte de todo lo que nos rodea los define y los deja retratado - Polarizados
Descansa en paz, Maricarmen. Es una tragedia que una anciana no haya podido pasar en su casa los últimos días de su vida. Me escuece la repugnante utilización partidista que se está haciendo de este caso, como igualmente siento con enorme tristeza los más de 269.000 desahucios producidos durante los últimos ocho años con Pedro Sánchez en el Gobierno. Este país parece últimamente un manicomio al aire libre. Hay cosas que no se entienden por más que se reflexione. En ocho años no se ha hecho prácticamente nada en materia de vivienda y ahora, deprisa y corriendo, se presentan dos decretos exprés que parecen redactados por IA. El Congreso decide tumbarlos y entonces el presidente opina que el Parlamento está dando la espalda a la ciudadanía y opta por aprobarlos a través de la Diputación Permanente. Parece un truco de magia. ¿Legal? Sí. ¿Ético? No, porque se supone que el Parlamento representa la soberanía popular, si damos esquinazo a este principio la democracia empieza a escaparse por el sum - Dos meses para el cambio
Elecciones por fin, esa es la buena noticia. La mala es que tenemos por delante dos meses de campaña electoral. Una verdadera y carísima tortura cuya utilidad pongo en duda, porque apostaría a que, a estas alturas, todo el mundo tiene decidido su voto. Es cierto que Sánchez es un superviviente y que la suerte le ha sonreído. Es seguro que utilizará todos los medios a su alcance para mantener el poder y la impunidad. Pondrá a funcionar a su ingente aparato mediático y es capaz de subir las pensiones en la misma jornada de reflexión, pero da igual. Aunque debo reconocer que sólo Tezanos falla más que yo en sus previsiones electorales, esta vez estoy convencido de que sucederá en las generales lo mismo que hemos visto en Extremadura, Aragón y Andalucía, donde tantos socialistas han dado la espalda al PSOE. La movilización de los orcos que defecan en la Puerta del Sol sólo puede causar más rechazo al votante medio. La huelga general sólo puede dejar más en ridículo a los sindicatos con menor credi
26/09/1916 