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- Un viernes en el Hospital Mateu Orfila
Mi esposa hacía mucho tiempo que estaba esperando para una intervención quirúrgica, siempre hemos estado a favor de la sanidad pública, por las experiencias que hemos tenido y tenemos actualmente, con muy buen servicio.Seguir leyendo ... - Fondeig
.Seguir leyendo ... - ¿Quién defiende hoy la democracia?
La desclasificación de los documentos secretos del 23-F, a parte de algunos detalles para los historiadores y novelistas, solo ha servido para reafirmar que el rey Juan Carlos paró el golpe. Otra cosa es el nivel de conocimiento que tuviera de los preparativos de la intentona. El coronel menorquín Pepe Sintes Anglada era el director del Centro de Comunicaciones de la Casa Real. Aunque siempre fue muy discreto, un día explicó esta historia: el 6 de febrero de 1981, diecisiete días antes del golpe, Alfonso Armada se presentó en Baqueira donde Juan Carlos I estaba esquiando. La visita incomodó al monarca, que no le recibió. Le sirvió de «excusa» la muerte de la madre de la reina Sofía, Federica de Grecia, y tuvo que irse en helicóptero sin hablar con el «elefante blanco». Quizás sabía lo que iba a decirle pero el testimonio indica que no le escuchó.Seguir leyendo ... - La lluvia, el peor enemigo del asfalto en Menorca: actuaciones de urgencia para tapar baches
Cuando las lluvias son intensas y continuadas, el agua se cuela bajo el aglomerado de la vía, se queda atrapada en las capas inferiores y debilita el asfalto, que acaba fracturándose por el peso de los vehículos. Este es el motivo por el cual el Consell de Menorca ha tenido que realizar, desde principios de año, una actuación urgente de bacheo, para tapar los agujeros que el tres de borrascas ha dejado en la red viaria menorquina.Seguir leyendo ... - Nadie está contento
Cuando me mudé de casa en 1997, lo primero que hice fue comprar una hermosa buganvilla roja con la esperanza de que cubriera toda la pared de mi diminuta terracita. Pasaron los años y tuve que acabar cediendo a su inmensa tozudez, ya que nunca conseguí lo que quería. Ella explotaba cada primavera y así alimentaba mi ilusión, pero además de no crecer nunca más de un metro y medio, al llegar el otoño sucumbía a su propio carácter pesimista y volvía a quedar pelada y enjuta, como si ya nada le importara. Recuerdo que le dediqué muchas líneas en mi columna dominical del periódico, y que a veces la comparaba a mi corazón, porque sus comportamientos eran muy parecidos. Al volver a mudarme en 2007 fue lo único que me llevé, y la puse de nuevo en un rincón de la terraza, bastante má s grande. Pensé que si le daba el sol de lleno crecería como nunca antes lo había hecho. Pero no fue así. Nada ha cambiado.Seguir leyendo ...
21/03/2025 