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- El ‘Skyline’ de Ciutadella sale al mercado como edificio de pisos de lujo: Sant Nicolau Residences
La promoción, en primera línea de mar, se vende por precios de entre 390.000 y un millón de euros | El complejo se renovará pero preservará zonas comunes como jardines, gimnasio y conserjeríaSeguir leyendo ... - Aina Llufriu, una voz menorquina en el Teatre del Liceu
Aina Amaro Llufriu (Barcelona, 2015), una tierna y virtuosa voz infantil de ADN menorquín, brilló como parte activa en la aclamada puesta en escena de la ópera «Werther» en el Gran Teatre del Liceu barcelonés, que tuvo lugar esta primavera.Seguir leyendo ... - Les notes que surten del fabiol
Sebastià Salort és un fabioler de llarguíssima experiència. Ha sonat el primer toc a 33 santjoans. Però no pot evitar emocionar-se, just uns segons abans de les 9 en punt. La mà tremolosa no desafina. I ahir va estirar les notes, des de la finestra de la casa Olivar, perquè arribassin fins el darrer racó de la ciutat, fins aquest fiet que l’imita.Seguir leyendo ... - La firma de hipotecas en Menorca cae un 33 % en el primer cuatrimestre del año
La constitución de hipotecas para la compra de viviendas disminuyó un 33 por ciento en Menorca durante el primer cuatrimestre del año, con un total de 393 operaciones firmadas, 196 menos que en el mismo periodo de 2025.Seguir leyendo ... - Es más fácil ser de derechas
Tiene algún sentido preguntarse si es más fácil ser de izquierdas o de derechas? No. La posible respuesta no sirve para nada. Y no sé por qué hace unos días se me ocurrió plantearme tal pregunta. O sí lo sé. Fue después de escuchar a gente de la derecha -y no digamos la ultraderecha- hablando de orgías de derechos y de trastornos varios que no existen. Incluso le transmití la pregunta a la IA, pensando que no me contestaría a una pregunta tan absurda que solo depende del parecer de cada cual. Pero me equivocaba: me contestó. Y lo que me dijo está bastante cerca de lo que yo creo. Ser de derechas -y de ultraderechas- es más fácil. Está chupado, en realidad. No supone ningún esfuerzo en tratar de tolerar lo que no les gusta. Puesto que sus partidarios no solo sueltan ofensas y palabras hirientes sin sentido (y sin derecho, me parece), sino porque se quedan tan campantes. La palabra ‘remordimiento’ no existe.Seguir leyendo ...
10/10/1930 