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- Pla de xoc
- De sabios es equivocarse
En la entrega de los X Premios de la Asociación de Periodistas de las Islas Baleares (APIB), el periodista y escritor Álex Grijelmo dio una lección que va más allá de la profesión que compartimos. Su breve, pero contundente, reflexión debería extenderse, primero a la política, y después a todos los trabajos; también a la vida cotidiana. El problema es que su materialización demuestra humildad, y esta cualidad escasea. Con acierto y la pulcra expresión que le caracteriza, el impulsor del Libro de Estilo de El País dijo que los periodistas no se distinguen entre los que se equivocan y los que no, pero sí en cómo gestionan los errores: unos miran para otro lado y disimulan u ocultan sus fallos y otros los reconocen de inmediato, rectifican y piden disculpas. Y sólo con estos últimos podemos mantener la credibilidad.Seguir leyendo ... - Cooperar o competir. Un caso práctico
El entorno en que nos movemos nos inclina a competir unos contra otros. En general, el cooperar se considera una muestra de debilidad, y desgraciadamente la realidad de cada día nos confirma esta hipótesis.Seguir leyendo ... - El precio de la guerra
Las guerras son extraordinariamente costosas para el que las hace y para el que las sufre. Fíjense que solo en concepto de ayuda, la guerra de Ucrania le cuesta ya a España 17.000 millones de euros. La guerra de Irán puede llevar al mundo a la miseria energética lo que equivale a otros tipos de miserias. No se me alcanza cómo a Israel y EEUU se les ha ocurrido atacar un país del Golfo Pérsico y ahora se rasgan las vestiduras con las consecuencias. Hace falta tener escasos conocimientos de lo que puede generar atacar en una zona tan ya de por si inestable. Ahora se hacen cruces de que se haya cerrado, prácticamente haciendo innavegable, el paso del Estrecho de Ormuz. Cualquier principiante en temas políticos sabe que la costa de Irán que separa la de sus vecinos, es una olla en ebullición. Y ellos han ido y han encendido una mecha de un barril de pólvora.Seguir leyendo ... - Sonar quan toca
«A la farmàcia m’han atès, com sempre, amb aquella gentilesa que reconforta. De tornada cap a casa he aprofitat per comprar fruita i verdura al mercat. La placera, molt atenta, extremava totes les precaucions. Ningú més. La ciutat, pràcticament deserta, sembla contenir la respiració enmig d’un confinament massiu que vol frenar l’expansió del virus. Una calma tibant. El silenci fa que els petits gestos i les senzilles manifestacions de l’ànima humana adquireixin una dimensió inesperada. Maó, ciutat feliç, callada i tot, ets la meva passió».Seguir leyendo ...
21/09/1912 