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- Toni Gomila: «Debemos evitar que toda Mallorca sea zona urbana»
Mallorca necesita referentes. El polifacético Toni Gomila se ha convertido en un intelectual, en un actor con criterio, en un observador de la realidad que es capaz de emitir su parecer sobre las cuestiones de mayor actualidad. El turismo forma parte de la vida de los mallorquines y Gomila ha tratado la cuestión en numerosas oportunidades. De hecho, ‘Rostoll cremat’ abordaba en profundidad la cuestión. Y el pasado jueves día 26 se estrenó en el Teatre Principal de Palma ‘L’enemic’, una obra que el dramaturgo y director José Martret ha adaptado del drama político de Henrik Ibsen. Gomila es profundamente Sant Antonier, un defensor acérrimo de la cultura popular, del mundo rural de Mallorca, de la lengua... En noviembre de 2018, entrevistado con motivo del estreno de ‘Rostoll cremat’, decía usted que «o sobran turistas o falta espacio». ¿Ya lo sabe? No lo he resuelto aún, sino que lo he complicado aún más. Creo que cuando hablamos de turismo tenemos la tendencia de meter en un mismo sac - De excepción a modelo
Hace un año publicaba en estas mismas páginas un reportaje sobre el proyecto familiar de una finca de Sant Lluís donde algo no acababa de encajar con el relato habitual del campo menorquín. Mientras la mayoría del sector hablaba de costes al alza, de falta de relevo generacional y márgenes cada vez más estrechos, allí pasaba justo lo contrario. Los números salían. No era magia ni una subvención milagrosa sino otra manera de trabajar. En la finca Santo Domingo, Sergi Riudavets había decidido dejar de labrar la tierra, apostar por bancales permanentes y alimentar el suelo con compost. Una lógica que, en lugar de exprimir la tierra, la regeneraba. Más vida microbiana, menos agua, menos hierbas, más producción. Recuerdo especialmente la idea de producir más en menos espacio sin forzar el sistema. En aquel momento, podía parecer una excepción interesante pero un año después, la realidad ha hecho su trabajo. Riudavets acaba de ser reconocido recientemente como uno de los 50 mejores agricultores re - 250 años de Adam Smith
En rigor, estos días se conmemora el 250 aniversario de la monumental obra «Una investigación sobre las causas de la riqueza de las naciones», de Adam Smith, un volumen que aporta claves esenciales para comprender la economía moderna. La efeméride coincide con la fundación de Estados Unidos —cuya independencia y posterior Constitución se inspiran en principios afines— y también con el inicio de la comercialización de la máquina de vapor de James Watt. Esta triple coincidencia convierte a 1776 en un punto de partida decisivo en la transformación de las sociedades humanas. El libro, publicado el 7 de marzo de ese año crucial, ofreció una explicación determinante del entonces emergente fenómeno del crecimiento económico. Además, en manos del primer ministro británico William Pitt el Joven, contribuyó a relanzar el ánimo de una Inglaterra dolida por la pérdida de sus posesiones americanas. Entre las ideas principales del autor escocés destaca que en toda transacción económica ambas parte - La gran paradoja de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial promete reducir el riesgo y anticipar el mañana. Pero quizá su mayor efecto sea recordarnos que el futuro nunca será completamente predecible. Durante décadas, la economía ha perseguido una obsesión: reducir la incertidumbre. Modelos matemáticos, análisis de datos, algoritmos predictivos y sofisticadas herramientas financieras se han desarrollado con un objetivo claro: anticipar el futuro. Saber qué ocurrirá mañana para tomar hoy mejores decisiones. La llegada de la inteligencia artificial parecía el paso definitivo en esa dirección. Con una capacidad sin precedentes para analizar enormes cantidades de datos, detectar patrones invisibles y realizar predicciones complejas, la promesa era clara: mercados más eficientes, empresas más productivas y decisiones económicas cada vez mejor informadas. En teoría, la IA debería acercarnos a una economía más predecible, pero está ocurriendo exactamente lo contrario. La paradoja de esta nueva era tecnológica es que cuanto más - Creando océanos azules
En un entorno empresarial cada vez más saturado, donde competir suele traducirse en ajustar precios, mejorar marginalmente el producto y tratar de ganar cuota a costa de la competencia, «La estrategia del océano azul» de W. Chan Kim y Renée Mauborgne, plantea un cambio de paradigma y a la vez una alternativa más ambiciosa: dejar de competir en mercados saturados para empezar a crear nuevos espacios de mercado donde la competencia sea casi inexistente. Los autores de esta obra distinguen entre los llamados «océanos rojos» —mercados tradicionales con alta competencia donde muchas empresas ofrecen propuestas similares y luchan por los mismos clientes, con márgenes decrecientes— y los «océanos azules», espacios de mercado nuevos o redefinidos en donde la competencia es irrelevante porque las reglas aún no están establecidas. En estos últimos, el crecimiento no proviene de arrebatar cuota a otros, sino de generar demanda nueva. En un océano azul la empresa no intenta ser mejor que sus competidore
05/07/1887 