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- La velocidad del dominguero
No te olvides de llenar el depósito antes porque no hay gasolineras. Reserva para comer porque no hay mucha gente pero tampoco hay muchos restaurantes. Lleva dinero en efectivo porque ni hay cajeros ni te suelen cobrar con tarjeta. Ten en cuenta que habrá poca o nula cobertura. Y si encuentras algún bar abierto o a alguien con quien hablar, para y pregunta». Son algunos de los consejos que te dan antes de empezar la Ruta del Silencio, en la comarca del Maestrazgo, provincia de Teruel. La llaman también The Silent Route y aseguran que es perfecta para el slow driving, porque ya se sabe que ahora el inglés no sólo se usa para atraer a turistas desde el extranjero, sino también a fantasmas desde Instagram. La ruta no tiene nada y lo tiene todo. Es simplemente una carretera que atraviesa algunos de los paisajes más hermosos y despoblados de España que miles de personas recorren cada año buscando precisamente eso: silencio, horizonte y la sensación de estar lejos de todo. Hay hasta una lista de canciones h - Cuando un pueblo pide su rendición
Siempre se dice que Villafranca del Bierzo es diferente, que es la Pequeña Compostela o, simplemente, que se durmió en los laureles, porque ahora el comercio representa solo un 25% de lo que fue hace dos décadas, o que se cae por falta de mantenimiento. Que solo se vive añorando un pasado que, como las aguas del Burbia, pasan y no regresan jamás. Eso es verdaderamente cierto y no debemos olvidar los villafranquinos que, si bien es una realidad mi exposición actual, también podemos tener —y creo que con mucho derecho— a pensar que, como estas aguas mencionadas han pasado y jamás volverán, sí nos trajeron las piedras que esas aguas han movido, redondeado y lavado hasta la saciedad, con las que se construyó un castillo, palacios y una muralla romana y otra medieval, así como grandes iglesias, capillas y hasta contribuyeron a que grandes pensadores vieran en ellas la razón de vida. También nos trajeron las partículas de oro que, desde las minas de La Leitosa, arrastran cada día y que en la mayorí - Las casitas
Por unos días hemos dejado de pensar en las casas para preocuparnos de la Casita. Los no iniciados –cada vez menos– hemos descubierto que la Casita de los conciertos de Bad Bunny replica en el escenario una vivienda tradicional puertorriqueña a la que invita a diferentes espectadores. Todo el mundo quiere pasar un rato allí y, sobre todo, ser fotografiado, difundir y que se difunda su visita. Los agraciados se vienen seleccionado en el ambiente denominado VIP, consistente en famosos y otras personas (en general mujeres) de físico «normativo», esto es, pibones, comportamiento que ha provocado críticas y ha sido discretamente enmendado con alguna que otra persona «normal» (¿normalizada?). Más allá de su visión y misión promocionales, la Casita es una metáfora perfecta y muy oportuna. Relata la conversión de una vivienda distintiva, y en teoría humilde, en alojamiento efímero de personajes con dinero cuya presencia es deseada y cuyo modelo de vida justifica un «allanamiento de morada» tan lit - «Lo bajero» no era un sansirolé
Bueno, que se nos está llenando el pueblo otra vez pues ya se asoma la canícula por entre Bodón y Pico Gallo. Ahora lo tenemos que andar mirando así, como los pastores viejos, porque antes nos avisaba la mi Juanita la de Pontedo, cuando venía el señor obispo de Oviedo a coger te de la peña es que ya había entrado la canícula, es verdad que por entre Bodón y Pico Gallo, pero no había ni que mirarlo. Ya lo avisaba ella. – ¿Y para qué necesitábamos que viniera el señor Obispo si lo podíamos mirar nosotros? – Pues porque además de la canícula, la mi Juanita la de Pontedo, nos explicaba que el señor obispo –que, por cierto, llevaba pantalones debajo de la falda, menudo disgusto–le decía siempre que ese te de la peña de encima de la fuente de La Canalina «es muy bueno pa lo bajero». Y ahí lo dejaba: Que como nunca nos quisimos dar cuenta de que la mi Juanita fue una adelantada a su tiempo creíamos que eso de lo bajero «era un sansirolé suyo», esas cosas que le venían cuando se estal - Madera de cedro
Dice la RAE en su forma más sencilla de entender, que 'metáfora' consiste en nombrar un objeto o concepto con el nombre de otro, por la semejanza y asociación mental que hacemos entre ambas. Y pone como ejemplo «las perlas del rocío» o «la primavera de la vida». Nos ha bajado la temperatura en León y apenas 17° penden del aire este sábado. Tuve que echarme la chaquetina sobre los hombros para hacer la columna y en ese entre-mientras de ponerse y estarse quieto, las musas, destempladas, se fueron revoloteando con el polen por las esquinas de la casa. Fue un descuido mío no abrigarlas, sabiendo ya que necesitan calor y asfixia para rendir en condiciones, inspirando lo mismo a un poeta murciano, que a Cervantes o a un miembro del gobierno madrileño, de cuyo nombre no quiero enterarme. El que esta semana nos ha hecho una exhibición de neuronas frías, con sobredosis de aire acondicionado, recordándonos su tierna EGB en Murcia, con manguita corta y pantaloncito corto, para paliar el calor, esa fuente de
13/01/2026 