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- Propuesta de discurso para Pedro Sánchez
Buenos días, compañeros y compañeras. Muchas gracias por vuestra presencia esta mañana en Ponferrada. Sé que algunos habéis venido desde distintos puntos de la provincia y quiero comenzar pidiéndoos disculpas porque es posible que, para llegar hasta aquí, hayáis tenido que pagar un peaje. Si venís desde vuestra capital, el de la autopista a Astorga, que nos permite que León y el Bierzo sigan mirándose con recelo e ignorando el potencial que tendrían si se unieran; si habéis llegado desde la montaña, el de la AP-66, que además de estar en obras sigue siendo uno de los más caros de España. Sé que en otras provincias hemos eliminado los peajes, pero aquí hemos preferido conservarlos para proteger vuestras tradiciones. León ya ha perdido demasiadas cosas y no queremos que pierda también la costumbre de pagar. (Aplausos leves). Compañeros y compañeras leoneses y leonesas: comparezco hoy ante vosotros para mostraros públicamente mi agradecimiento, para daros mi enhorabuena a todos aquellos que - Arranque de campaña
Comienza la campaña y hay un cadáver sobre la mesa. La difunta es una anciana con discapacidad expulsada de su casa hasta un hospital por un fondo buitre. Una anciana a la que muchos han despreciado o puesto en tela de juicio por el mero hecho de vivir en un piso desde hace siete décadas, casi toda su vida, en una céntrica zona de Madrid, con una renta que llaman ganga quienes han asumido la locura del coste de ese derecho básico. Se han mofado de ella y sus crueles circunstancias, muchas veces con una bajeza inédita. No pedirán perdón. El gobierno no ha hecho lo suficiente. El escudo social levantado durante la pandemia y prorrogado en más de una decena de ocasiones ha evitado unos 60.000 desahucios, pero ha habido más de 250.000 durante estos últimos ocho años. Su debilidad parlamentaria no le justifica, pero al menos lo ha intentado y ha vuelto a intentarlo con ocasión de este caso. Otros han votado en contra de esos intentos y han torpedeado su eficacia desde las competencias autonómicas en esta - El extraño enigma de «lo bajero» del obispo de Oviedo
El refranero dice más mentiras que una recopilación de todos los eslogans (en lleunés, frases) que están preguntando a la inteligencia artificial para las próximas elecciones. En este campo de la inteligencia natural ya os aviso que no esperéis mucho porque igual acaba teniendo razón el informe Pisa, que también está inclinado, para los frailes y monjas y el obispo de Oviedo. Por cierto, escuchando hablar al obispo de Oviedo cuánto me acuerdo de la mi Juanita, la de la fonda de Pontedo y filósofa de guardia y creadora del realismo mágico con la historia del «criao que me echó raíces y tuvieron que podárselas con una motosierra lasser». La mi Juani siempre contaba que el señor obispo de Oviedo venía a Pontedo a coger te de la peña. Y cuando le pedías una explicación a tan extraña afición ella dejaba en el aire una frase que era todo un enigma y ahora parece que va cogiendo sentido. - Lo lleva para Oviedo de tapa para el vino de misa, para los señores que más mandan allí, porque dice él - Las baldosas de la paz
Estamos entre el Día Mundial de la Salud Mental y el Día de la Raza, o Día del Respeto a la Diversidad Cultural, o Día de la Hispanidad. Una fecha solo superada en nombres por Froilanín (el del disparo en el pie), al que menciono en esos términos para no dar lugar a confusión, estando León en plenas fiestas de San Froilán. El día de la Salud Mental se celebró ayer y todo lo demás, mañana. Unos, evocando la llegada de Colón a la isla de Guanahani. Otros celebrando el mestizaje y nacimiento de culturas y razas entre España e Hispanoamérica. Y otros, renegando de todo ello, porque nos hicimos estupendos y ahora todo tiene connotaciones que pueden molestar. Mejor dejar las conquistas, que tanta pereza provocan. Y con el renacer del racismo, al que estamos asistiendo, mejor pasar de puntillas sobre razas y tradiciones ajenas, que bastante tenemos con conservar la pureza de las nuestras. Tema maravillosamente tratado ayer en este periódico, por mi compañera Yolanda Casado, en su columna 'La tradición - Ojo avizor
Con esto de las próximas elecciones generales y el optimismo excesivo de la derecha, conviene rescatar aquella lección de vida que un padre le enseñó a su hijo. Era un chaval de buena voluntad y confiado. Y el padre, cansado de que el chico no espabilara ante los avatares que se le presentaban en el día a día, lo llevó una tarde a un parque y le invitó a que se subiera a un árbol. Y el muchacho, con su acostumbrada sumisión y probada ingenuidad, obedeció. Una vez arriba, el progenitor, debajo de la arbórea copa, abrió los brazos y le apremió a que se tirara. «Déjate caer –le dijo– que yo te recogeré antes de que llegues al suelo». El rapaz no se lo pensó dos veces. Ni siquiera una. Y se lanzó al vacío cual paracaidista. En ese instante el malicioso padre se hizo a un lado y el zambombazo del menor fue de misa cantada. El chico, atónito, dolorido y decepcionado, le inquirió, mirándolo a los ojos, con un sencillo «por qué» La respuesta resultó tajante: «Para que no te fíes ni de tu
11/12/2024 