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Que la venganza hace más daño a quien la practica que a quien la sufre en 'El conde de Montecristo'. Que las apariencias engañan en 'La verdad sobre el caso Harry Quebert'. La fuerza del perdón en 'Patria'. La convivencia entre fe y duda en 'San Manuel Bueno, mártir'. Los peligros de la mentira en 'Juegos de la edad tardía'. La perseverancia en 'El viejo y el mar'. La otra cara de la disciplina en 'La ciudad y los perros'. La alienación laboral en 'La metamorfosis'. La piedad en 'Soldados de Salamina'. El duelo en 'Mortal y rosa'. El aborregamiento social en 'La rebelión de las masas'. La salvaguarda de la memoria en 'Fahrenheit 451'. Lo irrepetible de cada existencia en 'Los miserables'. La delgada línea entre juicio y cordura en 'Los renglones torcidos de Dios'. El desgaste de las obsesiones en 'Moby Dick'. La gloria de haberlo intentado en 'Don Quijote de la Mancha'. La infamia política en 'El príncipe'. La dignidad rural en 'Los santos inocentes'. El absurdo de toda vanidad en 'El retrato de Dorian - Te diría…
Mañana, 23 de abril, aquí, en nuestra tierra, es un día especial. Y es especial porque conmemoramos el Día Internacional del Libro. Y también San Jorge, claro; que, además, el Museo Casa Botines Gaudí está poniendo en valor. Coincide, a su vez, que es el 'Día de Castilla y León'. Te diría que es una jornada esperada en toda la comunidad autónoma, en la que la gente se muestra orgullosa de pertenecer a ella. Te diría que se respira 'castellanoyleonesidad' –o como demonios se diga– a lo largo y ancho de las nueve provincias que conforman esta autonomía. Te diría que Castilla y León vela por nuestros intereses desde el momento mismo de su creación en el año 1983. Te diría que no ha dejado ni por un solo momento de defender –aún más, de potenciar–, en León, lo leonés. Te diría que siempre ha apostado por dar a conocer nuestra historia, nuestra lengua, nuestra cultura, nuestra forma de entender la vida. Te diría que siempre ha tenido claro lo importante que es nuestra identidad. Te dir - Los 14 de Abril
Un día significativo porque por tal fecha nacería mi padre que de vivir, tendría muchos años, aunque aún perdura su memoria. En realidad era el día 13 pero, como era algo supersticioso le seguíamos la corriente. También se celebra el día de la República, si es que hay algo que celebrar en aquellos episodios aciagos. En la actualidad, de la República se han adueñado los de Podemos, el entorno del PSOE, algunos partidos residuales y antisistema. Aunque ser republicano no implica ser de derechas. Hay que recordar que esta forma de gobierno -Rex publica- no es algo nuevo. En el Imperio Romano, ya existía: Un Senado, que ostentaba el poder político y tomaba las decisiones importantes. Por una especie de desafío, fue asesinado Julio César cuyas victorias y popularidad, podrían servirle para llegar a ser «imperator», como poco después sería Octavio Augusto, que cerró las Guerras Cántabras y unificó Hispania. Durante la Transición, la simpatía hizo que a Campechano se le soportara bien. Recordem - ¿Qué fue de vosotras?
Hoy escribo así como alegremente sumiso a una nueva y creciente acometida de abriles o de «vieyura» que diría mi paterna abuelita, enseñando, siempre, que es enfermedad que «nun tien cura». Y pienso que quizá a esta acumulación de tiempo vivido cada día me entristezca o disguste más la que, desde mis varios observatorios, me parece creciente pérdida de las que se llamaban «buenas formas» en la acepción fijada como «manera o modo de comportarse según las normas de educación» y, obviamente, convivencia, pues, si no se las aplicamos a esta, no va aquella, la educación, más allá de una valoración como conveniente herramienta a usar, tan solo según, cuándo, cómo y, sobre todo, con quién, en vez de como un componente esencial de la convivencia social que, a través de la urbanidad, la cortesía, el civismo en sí, no sólo la facilita sino que la mejora y enriquece en beneficio de todos. Vamos, que allana y hace menos desagradable para cada cual la realidad, ya por tantos otros tan destemplad - El arte de saber estar sola
Qué grato es estar a merced de las cosas cotidianas para poder dar de vez en cuando la espalda a todo ese ruido infernal que envuelve al mundo. Y que esas cosas cotidianas sean, por poner un ejemplo, poder perderse en la historia bien contada del último libro que estás leyendo, sin prisa, un sábado por la tarde, debajo de la glicinia que ha empezado a florecer. Tal vez al levantar la vista de la última línea de la página de turno, la tentación de caer en el fangal de alguna de las noticias que leíste en el periódico digital mientras desayunabas consigue inquietarte. Sin embargo, prohíbes a tu mente seguir por ese derrotero y vuelves a la lectura. Es sábado, no necesitas más. Ayer oíste un comentario que te hizo reflexionar. Alguien dijo que el único problema del cambio climático era para los que no se puedan adaptar. Que la Madre Tierra es un sistema cerrado y sus recursos se reciclan continuamente dentro de sus cuatro subsistemas sin pérdida aparente de material. Al principio pensaste que sería
22/11/2012 