Noticias
- La Voz del Papón
Antes de aterrizar en La Nueva Crónica en un lejano ya mes de marzo de 2023, quien escribe pasó dos largos años y medio haciendo radio en Madrid, entre Onda Cero y la DGT. Allí pude ejercer uno de los oficios más bonitos y agradecidos del mundo, que no es otro que el de periodista radiofónico. Además de estar en informativos, fue entonces cuando tuve el placer de asomarme por primera vez a un podcast. Se llamaba –y se llama– 'Kinótico' y lo dirigía –y dirige– David Martos, a quien debo mucho de lo que buenamente hoy puedo llegar a saber de radio y de cine. Un día Martos me preguntó por mi mayor pasión. «La Semana Santa», respondí sin dudar. «¿Ypor qué no haces un podcast de Semana Santa», me dijo. «Lo haré, algún día lo haré», me respondí a mí mismo, mientras mis labios decían –y sentían– que «aún no», que todavía no estaba preparado. Hoy pienso mucho en David Martos, en Kinótico y en mis años en la radio, así como en el tiempo que llevo ya en este periódico formá - Observatorio económico: León igual o peor
Proyecto León, el grupo de estudios que elabora el Observatorio Económico León-Autonomía, acaba de publicar el séptimo. Recoge datos del periodo autonómico con la evolución de población, empleo y renta, de las fuentes oficiales: padrón municipal INE, Seguridad Social, Encuesta de Población Activa y Contabilidad Regional de España. Sus conclusiones evalúan así los resultados de la principal gestora pública: la comunidad autónoma. Los datos se cotejan con los de provincias similares y, agregados por regiones, con los del resto de España. Además de esta parte fija, cada año, el Proyecto León trata aspectos puntuales, como la evolución de los cotizantes a la Seguridad Social en las 14 mayores poblaciones de la provincia de León, o la comparación de la renta de León y de Castilla con la media de la Unión Europea 27, que determina cuántas ayudas europeas se pueden percibir. Los datos de población concluyen algo parecido al año pasado: La provincia de León perdió 80.000 habitantes con la Jun - La verdad (2)
Me fastidia mucho ser profeta, sobre todo si lo que predigo es algo violento, inexplicable y ajeno a toda coherencia...; lo que se viene a llamar «un cisne negro», que es lo ha ocurrido en Irán el fin de semana pasado y que nadie, ni los mismos yanquis, sabe cómo acabará. Os conté, el jueves pasado, qué es la posverdad, esa suerte de engañabobos que los poderosos utilizan para que los pobres mortales, los que las pasamos putas para llegar a fin de mes, estemos quietos como momias y no salgamos a la calle a quemarlo todo. En Irak utilizaron el señuelo de las «armas de destrucción masiva» que tenía Sadam Husein para dejar el país arrasado. Todos sabemos que esas armas eran un camelo, pero, en aquella, todo occidente dijo amén y aquí no ha pasado nada. El sábado, atacaron Irán..., esta vez sin ninguna excusa, mayormente porque les dio la gana, y muchísimos medios y políticos europeos aplauden con las orejas porque se va a derrocar un régimen teocrático, casi medieval, malvado, extremadamente cr - Como de la familia
El pasado 23/F conocimos el fallecimiento del periodista y escritor Gregorio Morán. En esa nefasta fecha, que ya es ironía del destino, él que tan bien relató el golpe y la Transición y a sus protagonistas, en especial a Suárez en un par de biografías. Pero así es el azar. Sucede que si has frecuentado a un escritor durante mucho tiempo, cuando muere sientes que has perdido a alguien cercano, casi de la familia (exageración). De Morán guardo, y disfruté, sus artículos semanales, todas sus Sabatinas intempestivas desde dos mil ocho. Sólo por eso, sentí que le debía esta evocación amable (amable hasta un punto y una fecha). Fue bonito mientras duró. Después todavía intenté seguirle un par de años más, en medios hostiles; su deriva última (ni memoria ni periodismo) me lo impidió. A otros amigos también devotos les conté la decisión de dejarlo, tan abatido (exageración) como si me hubiera separado de mi consorte. Lástima. No hay que extenderse en lo ya escrito. Morán era gran conocedor d - Nuestro bilingüismo no funciona (2)
En el artículo de la semana pasada habíamos llegado a la convicción de que el programa de bilingüismo en los centros públicos ha fracasado y está pidiendo a gritos una revisión a fondo. Parece necesaria una reforma profunda, no nos sirven unos pequeños retoques porque nos quedaríamos con la misma chapuza que tenemos. El descontento con este programa es general. Las organizaciones sindicales, el profesorado en general y otros miembros de la comunidad educativa, como las asociaciones de padres, se quejan por su fracaso. El colmo ya es que los centros abandonan el bilingüismo y vuelven a dar las asignaturas en español. No quieren seguir haciendo teatro y «se bajan de ese tren». Hasta ese punto hemos llegado. ¿Qué más debe ocurrir para reaccionar? Llevamos dos décadas comprobando que esto no funciona. Hay que entrar 'a saco', sin miramientos ni pamplinas, para enfrentarse a los cambios en concursos de traslados y a un profesorado estable. Voy a atreverme a señalar la causa de este fracaso y, tambié
18/09/1988 