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- La verdad (2)
Me fastidia mucho ser profeta, sobre todo si lo que predigo es algo violento, inexplicable y ajeno a toda coherencia...; lo que se viene a llamar «un cisne negro», que es lo ha ocurrido en Irán el fin de semana pasado y que nadie, ni los mismos yanquis, sabe cómo acabará. Os conté, el jueves pasado, qué es la posverdad, esa suerte de engañabobos que los poderosos utilizan para que los pobres mortales, los que las pasamos putas para llegar a fin de mes, estemos quietos como momias y no salgamos a la calle a quemarlo todo. En Irak utilizaron el señuelo de las «armas de destrucción masiva» que tenía Sadam Husein para dejar el país arrasado. Todos sabemos que esas armas eran un camelo, pero, en aquella, todo occidente dijo amén y aquí no ha pasado nada. El sábado, atacaron Irán..., esta vez sin ninguna excusa, mayormente porque les dio la gana, y muchísimos medios y políticos europeos aplauden con las orejas porque se va a derrocar un régimen teocrático, casi medieval, malvado, extremadamente cr - Como de la familia
El pasado 23/F conocimos el fallecimiento del periodista y escritor Gregorio Morán. En esa nefasta fecha, que ya es ironía del destino, él que tan bien relató el golpe y la Transición y a sus protagonistas, en especial a Suárez en un par de biografías. Pero así es el azar. Sucede que si has frecuentado a un escritor durante mucho tiempo, cuando muere sientes que has perdido a alguien cercano, casi de la familia (exageración). De Morán guardo, y disfruté, sus artículos semanales, todas sus Sabatinas intempestivas desde dos mil ocho. Sólo por eso, sentí que le debía esta evocación amable (amable hasta un punto y una fecha). Fue bonito mientras duró. Después todavía intenté seguirle un par de años más, en medios hostiles; su deriva última (ni memoria ni periodismo) me lo impidió. A otros amigos también devotos les conté la decisión de dejarlo, tan abatido (exageración) como si me hubiera separado de mi consorte. Lástima. No hay que extenderse en lo ya escrito. Morán era gran conocedor d - Nuestro bilingüismo no funciona (2)
En el artículo de la semana pasada habíamos llegado a la convicción de que el programa de bilingüismo en los centros públicos ha fracasado y está pidiendo a gritos una revisión a fondo. Parece necesaria una reforma profunda, no nos sirven unos pequeños retoques porque nos quedaríamos con la misma chapuza que tenemos. El descontento con este programa es general. Las organizaciones sindicales, el profesorado en general y otros miembros de la comunidad educativa, como las asociaciones de padres, se quejan por su fracaso. El colmo ya es que los centros abandonan el bilingüismo y vuelven a dar las asignaturas en español. No quieren seguir haciendo teatro y «se bajan de ese tren». Hasta ese punto hemos llegado. ¿Qué más debe ocurrir para reaccionar? Llevamos dos décadas comprobando que esto no funciona. Hay que entrar 'a saco', sin miramientos ni pamplinas, para enfrentarse a los cambios en concursos de traslados y a un profesorado estable. Voy a atreverme a señalar la causa de este fracaso y, tambié - Síntomas del ayatolá espachurrado
Ahora que vamos de guerra en guerra mientras nosotros estamos viendo la vida pasar, nos endosan a Susan Sarandon diciéndonos que estamos bien aunque sólo sepa que es alto y guapo, que tenemos al 'f*ing' puto amo siempre en el lado bueno de la historia y unos presos vascos de los que reconoció no tener ni idea de qué pasa pero que mal. Dícese constantemente odiosos sean los ricachones siendo los faros morales Broncano, Susan Sarandon y cualquier fatuo que aparezca con algún filete para que luego Patxi se ponga pavo. Al menos esta conjunción planetaria derivó en Óscar López ejemplificando 'Thelma y Louise', nadie le repreguntó por riesgo a oprobio, delataba su escasa convicción no haberla visto. Se fue a los Goya a escucharse a sí mismo recogiendo premios porque está el negocio como para sacar la cabeza por la ventana; o cae una bomba, o un pervertido, o una comisión en transportes, o llueven los billetes de ZP como las ranas en Magnolia. Allí fue donde estableció nuestra posición en la nueva-viej - Certezas
Nunca pensé que pudiera estar de acuerdo con el presidente Mañueco. Pero uno cumple años, pierde ingenuidades y gana certezas. Y en esta ocasión, debo admitirlo, tiene razón: aquí hay certezas. La revelación no fue súbita: caminaba el viernes por León con uno de mis hijos, que entrena a niños al fútbol, y sabe ver la defensa rival mal colocada, y me señaló el cartel electoral, leyó el lema y, con media sonrisa y guiándome el ojo, me dijo: «Papá, te la están dejando botando». No era una invitación al remate, era un constatación; porque pocas palabras describen con mayor precisión la relación entre la Junta y León que esa, certezas. Certeza es que la autovía Ponferrada-Villablino fue prometida hace décadas. Y certeza es que sigue habitando en el confortable limbo de las promesas. Siempre prometida, pero nunca asfaltada. Si las palabras pavimentaran, ya circularíamos por cuatro carriles. Certeza es que la autovía León-Bragança continúa siendo más línea imaginaria que carretera: traza
13/08/1988 