Noticias
- ¿Dónde están las mujeres?
El despertar feminista se produjo en mi caso tras sonar la alarma que fue la voz de una de mis colegas.Estábamos en su casa, sentadas en el suelo con algún refresco y haciendo lo que fuera que por entonces nos entretuviera. No hacía falta mucho; casi nada. «¿Sabes lo que es el feminismo?», preguntó. «Lo contrario del machismo», estuve por decir. No me dio tiempo. «La lucha por la igualdad entre el hombre y la mujer», zanjó diligente. Después seguimos a lo nuestro, haciendo cualquiera de las tareas que nos entretuvieran en aquel momento; cuando nada era todavía tan relevante como para ponerse a debatir. Yo ni siquiera había pensado en que era una niña que acabaría convirtiéndose en una mujer. Esa toma de conciencia me la fue dando el mundo: las miradas, los adjetivos, los juicios y las catalogaciones.Los compañeros de colegio que siempre fueron amigos hasta que un día se volvieron verdugos, arrinconando a las chicas que crecieron más pronto, sobándolas y robándoles la inocencia sin permiso y - Amistad entre mujeres: cuando dejamos de vernos como rivales
«Ten cuidado con las mujeres, son envidiosas». «Entre mujeres siempre hay malicia». «Las mujeres no saben ser amigas». ¿Cuántas veces hemos escuchado esas frases, dichas con la seguridad de quien enuncia una verdad absoluta? El patriarcado no solo ha intentado limitarnos desde fuera, también ha sembrado desconfianza entre nosotras para debilitarnos desde dentro. Nos enseñó a mirarnos como rivales: por un hombre, por un puesto de trabajo, por un reconocimiento, por un ideal de belleza imposible. Pero cuando rompemos esa trampa y empezamos a reconocernos como aliadas, ocurre algo poderoso. La amistad entre mujeres se convierte en un refugio, en un lugar donde no tenemos que fingir, donde podemos ser vulnerables y fuertes a la vez. En los pueblos, las mujeres saben mucho de esto. Las vecinas que se cuidaban unas a otras cuando los hombres emigraban, las que compartían faenas, recetas, consejos, secretos. Las que inventaban redes invisibles de apoyo en un mundo que oficialmente las dejaba solas. Hoy, en u - De psicópatas y ruiseñores
«Si hay un rasgo que defina al psicópata es el de la empatía cero». Se lo escuché a Gabriel Ledo, responsable de la Unidad Terapéutica y Educativa del Centro Penitenciario de Villabona, en Asturias, en una entrevista que le hacen en el canal de Youtube, el Yonki, creado por Oihan Iturbide, biólogo clínico y editor y exadicto activista que indaga en el intrincado laberinto de la mente humana para comprender el desolador mundo de las adicciones. Gabriel aclara que el DSM, manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, no la define como psicopatía, sino como trastorno antisocial. Asimismo Gabriel explica, parafraseando al psicólogo británico experto en autismo Simón Barón Cohen, que el psicópata, a diferencia del autista, es incapaz de sentir empatía emocional. Lo nombra en una expresión conmovedora: «Es incapaz de resonar emocionalmente con el otro». Y al hilo de esta anécdota, y por extraño capricho de conexiones neuronales, me resuena en una canción de La Oreja de Van Gogh sob - Mujeres en libertad
Este título, dicho así, pareciera hacer alusión a una especie que ha vivido o aún vive en cautiverio. Lo más grave es que, en cierto modo, hay algo de verdad en el juego de palabras, las mujeres seguimos sometidas a ciertos tipos de esclavitud que no siempre son visibles. ¿Cómo llegamos a este 8 de marzo? Objetivamente, en occidente hemos logrado muchos derechos que en su día parecían inalcanzables. Eso sí, por muy feministas que afirmemos ser, en España todavía no dejan paso los líderes de los principales partidos a que la candidata a la presidencia del gobierno sea una mujer. Esta modernidad aparente tampoco ha evitado que en lo que llevamos de 2026 haya habido diez víctimas mortales por violencia de género y dos menores fallecidos por violencia vicaria. Es un porcentaje muy alto para reflejar solo dos meses del año. Lo más preocupante, sin embargo, parece suceder en países lejanos. En Cuba, por ejemplo, hay mujeres que para conseguir un paracetamol o una pastilla de jabón se han acostumbrado - Venezuela, Irán y el derecho internacional
Hace dos meses, con motivo de la operación militar de EE UU en Venezuela en la que capturaron al dictador Nicolás Maduro, compartía en este mismo espacio las diferentes aristas que tenían que ver con las críticas y aplausos a dicha intervención y la vulneración de la legalidad internacional. Y, sin tiempo para digerir lo sucedido, los amigos Trump y Netanyahu nos obligan una vez más, tras su decisión de atacar a Irán, a reflexionar sobre el derecho internacional. No seré yo quien ponga en duda las bondades y beneficios del derecho internacional a lo largo de la historia, pero los casos de Venezuela e Irán nos obligan a preguntarnos si este sigue siendo eficaz en la actualidad o si ya es algo caduco e incapaz de dar respuesta a ciertos conflictos. El secretario general de la ONU condenó la actual ofensiva contra Irán y citó la prohibición de la Carta de las Naciones Unidas de utilizar la fuerza contra otro país. Y está en lo cierto, pero debemos preguntarnos por qué hemos llegado hasta aquí y s
15/09/1987 