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- O estás conmigo o estás contra mí
El ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y la respuesta de éste país contra los Estados vecinos está generando un conflicto armado de grandes dimensiones, cuyas consecuencias, sean económicas o de otro cariz, tanto para España como al resto del mundo, son difíciles de predecir, aunque seguro serán muy duras y duraderas. De momento, a Dios gracias, tanto dos potencias atómicas como Rusia y China se mantienen expectantes. Un episodio que tiene que ver como gran violación de los derechos humanos, tal como ha informado la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, ha sido el bombardeo —al parecer por Estados Unidos— contra la escuela primaria femenina iraní de Shajareh Tayyibeh, en Minah, con más de 200 víctimas entre muertos y heridos, la mayoría de ellas niñas, además de padres y familiares, cuya imagen de tumbas que se están abriendo para enterrarlas resulta espeluznante. Pero, uno se pregunta, si Israel lleva matando más de mil de niños y niñas en - Sí a la guerra
La historia siempre ha tenido testigos que podríamos llamar «idiotas«: gente que pasaba por allí o que miró por la ventana en el momento justo. Podría llenar la columna de casos, pero prefiero contar el mío: yo estaba cuando nació el «No a la guerra». Veo la fecha y me flojean las piernas: hace 23 añazos. Reviso las fotos y encuentro a un pamplinas flaco, con unas greñas intolerables, mirando a cámara con toda la ilusión del mundo. Le acababan de mandar a cubrir su primera gala de los Goya, en el madrileño Campo de las Naciones, cuando todavía lucía algo de aquel oropel efímero que nos hizo olvidar nuestra naturaleza intrínsecamente cutre. Aquellos ojos miraban el mundo de una forma que no tardaría en estropearse. La primera impresión del edificio, novísimo y gigantesco, vino acompañada de la visión de actores más o menos conocidos repartiendo los 'pins': un rectángulo negro con una tipografía en rojo, pretendiendo simular un brochazo, y la leyenda en cuestión. Hace no tanto encontré - Velortas
«Eres la tesorera del silencio, / el sauce que se inclina a toda pena; / eres la que se queda fuera de las palabras; /sólo un nombre ojival puede nombrarte: / madre del pan de trigo, sí. / La sombra de una sonrisa tuya iguala a mil cerezos…» Cantiga I (Miguel D´Ors). Pues claro que hoy hablamos de nuevo de mujeres. De mujeres vivas, incluso sin estarlo. Hace días releí las tres Cantigas de Miguel D´ors, a quien siempre menciono por su poema dedicado a los abuelos. Pero esta vez, de esa masa que hizo con silencio, pena, pan de trigo y cerezos, vi nacer a una mujer de cuerpo entero, como surgida de la tierra, casi siempre callada, tan resistente como frágil y hermosa, muy hermosa sin saberlo. Así vieron las cosas unos ojos niños y así recuerdan a las personas de su infancia. Ellas, silenciosas y ellos, bonachones. Ellas llevaban el pelo recogido y ellos hacían cestos. Primero, buscaban las ramas más finas y flexibles de los fresnos y avellanos, o de las salgueras que escoltaban al río y al reguero. - Balance final de un drama
El final de los protagonistas de esta historia El señor cura de Castropodame, que por lo visto no se enteró para nada de lo que se conocía dentro de su casa, falleció en abril de 1767; por tanto, cuando tuvieron lugar los sucesos dentro de su casa que motivaron todo el problema, debía ser, supongo, ya un hombre de edad avanzada. Sé que las malas lenguas, en casos como este, tienden a culpar a los curas. No obstante, en este caso y por lo que sabemos, este cura debía ser ya de avanzada edad y los datos que tenemos apuntan, como he dicho, a que no se enteraba ni de lo que ocurría en su propia casa. No hay noticia alguna de que la Justicia le llamase a declarar y supongo que no le haría ninguna gracia el escándalo desatado por unos hechos que ocurrieron dentro de su propia morada. Sobre el pretendiente de Matachana (Santiago Raposo), lo único que sabemos es que, al ser rechazado por María, se casó. "Por donde tú vayas, otra volverá", dijo un día a María, la moza de Castropodame que lo rechazaba, y e - Las cucerías de Cantón
El humorista gráfico Rubén Cantón responde a la pregunta de este sábado sobre una curiosidad de la provincia de León
16/05/1987 