Noticias
- Xixón
Era uno de los tipos más peculiares de la montaña central leonesa, afincado en Rodiezmo. Podría ser 'el más peculiar' pero es complicado demostrar eso de «el más»;como bien explicaba el poeta Quinty cuando en la solapa de sus libros se podía leer lo de «posiblemente el mejor poeta en lengua castallana». - ¿Porqué no quitamos el posiblemente?;le preguntabas ante afirmación tan contundente. - Los países que hablan el castellano son numerosos y diversos; hay tribus, ignotos territorios selváticos... puede haber entre ellos un gran poeta desconocido. Puede haber en la montaña central, en los Argüellos leoneses, en alguno de sus numerosos pueblos... un personaje más singular e irrepetible que Xixón el de Rodiezmo, que ya en su carta de naturaleza hay un enigma y una paradoja, ¿de Xixón, de Rodiezmo?... la respuesta es sencilla, universal. Como era su forma de estar en el mundo. Hablaba asturiano cerrado, vestía como un dandy nada trasnochado, se peinaba a tres o cuatro aguas sin saber nunca cómo - ¡Cuánto te quieren!
Esta semana conocí a un personaje que quiere afiliarse a un partido político y no es capaz. Un temerario. Lo ha intentado todo, ha rellenado todos los formularios, ha dejado su número de teléfono y su número de cuenta y lleva más de un año esperando a que le pasen la cuota correspondiente.Tiene clara su ideología, tiene claro por qué se quiere afiliar y, además, tiene algo que no tienen prácticamente ninguno de nuestros representantes políticos: tiene tiempo y tiene dinero. Estos dos últimos condicionantes podrían asegurar que no se mete en política para conseguir un sueldo que en el sector privado le sería inalcanzable, sino que su experiencia en gestión y la administración le podría permitir ser mucho más eficiente que la mayoría de nuestros actuales dirigentes. Pero eso mismo es lo que le convierte en un individuo muy peligroso. Sólo quiere trabajar por su pueblo, de cuyo nombre no quiero acordarme, y ya le expliqué, a mi pesar, que los partidos políticos, por lo general, funcionan de f - Ciertos problemas ciertos
Según cierto número de españoles, ciertos partidos políticos y ciertos medios de comunicación, uno de los problemas de este país son las ocupaciones de vivienda. Y tienen razón. Grandes zonas de nuestras ciudades, barrios concretos y manzanas enteras están siendo ocupados desalojando a los vecinos que los habitan para convertirlos en alojamientos turísticos o residencias de temporada. Gentrificación, turismo y fondos de inversión ("buitres", los llaman) se han aliado para expulsar a inquilinos mediante procedimientos que incluyen la extorsión, el acoso o la imposición de alquileres impagables. Esa ocupación afecta a multitud de ciudadanos honrados que no se ausentan de su casa y se la ocupan de repente, sino que viven en ella y son expulsados con insidiosa y aparente legalidad. Según cierto número de españoles, ciertos partidos políticos y ciertos medios de comunicación, uno de los problemas de la identidad de este país es la posibilidad de un reemplazo demográfico que amenace costumbres e id - Dos historias. Y otra
No ha tenido el cine buen comienzo de año. En pocos días cuatro estrellas de Hollywood han pasado a ocupar otros firmamentos, no como actores, si no como seres humanos. Mis conocimientos de cine se limitan a decir si me gustó o no, una película y suelen gustarme las que peor crítica tienen. Pero de humanos sí me atrevo a hablar y esta semana supimos de dos historias agridulces, tan salpicadas de esperanza, como tristes. El jueves vimos un adiós y una despedida del actor Eric Dane, grabada antes de que la enfermedad le robase la voz por completo. Dicen que mientras el ELA se apoderaba de sus órganos, un pirata del Caribe llamado Johnny Depp, le socorrió en su peor momento, cediéndole una de sus propiedades, sin más alquiler que lo que Eric pudiera pagar, porque la enfermedad se fue llevando su vida y fortuna, al mismo tiempo. El hecho de ser famosos hace visible el gesto solidario de un hombre cuando la enfermedad se lo arrebata todo al amigo, por vivir en un lugar donde el sistema sanitario ni te ayuda - Heridas que no cicatrizan
Escribir una novela de trama policiaca tiene, seguro, una buena parte de investigación, de conocer el cómo y el cuándo, de no dejarse llevar por la fantasía y sí de hacerla crecer con la semilla de la realidad. Y de eso sabe mucho Ana María Campelo. Heridas que no cicatrizan, el libro del que os voy a hablar hoy, no es su primera incursión en este género literario, un espacio que ya comienza a dominar con magia, como se hacen las novelas bellas y bien trabajadas. Recuerdo haber leído, con esta, tres de sus novelas. Si hago memoria, la primera la leí en mi casa, la segunda en Portugal y a esta me acerqué tras ver su presentación en la Feria del Libro de Ponferrada (feria a la que os recomiendo acercaros siempre, para conocer tanto a autoras y autores ya consagrados como a otros más desconocidos). Sé de buena tinta (nunca mejor dicho) que Ana María Campelo se toma muy en serio sus obras. Bien, esto debería ser lo normal, pero no siempre es así, creedme. Y más, como es en su caso, plantarle cara a
02/02/1956 