Noticias
- Omechoto
Dos días seguidos de la pasada semana Santa, con tanto turismo, se repitió la misma estampa. Conversaba al sol con un vecino, impagable placer, y también algunas vacas tomaban el sol en la acera, cosas suyas. Llegó un coche, frenó en seco y salieron como locos con el móvil a grabar imágenes a unas vacas que ni se inmutaban. Uno de mis contertulios, Evelio, un jubilado que fue ganadero, pastor, zapatero y un poco de todo, un tipo muy socarrón, no pudo evitar una de sus frases típicas: «Miran como si les extrañara que las patas les lleguen hasta el suelo». Tenía mucha filosofía la frase. Casi todas las frases de esta gente significan mucho más de lo que dicen. Y surgió una conversación: «¿Y si les contamos aquellas historias de animales mágicos que tan bien nos narraba Prudencio el Mozo?». Es cierto. Si les asusta una vaca eso es que seguramente entienden mucho mejor los seres mutantes de una película de zombies que las historias de la mujer loba o el hombre choto que Prudencio nos contaba a l - Del Guainía a Matueca
«La palabra que más me gusta de la lengua de Cervantes es la palabra palabra». No va de esto la columna, pero quiero citar, antes de que se aleje en el tiempo, el emotivo discurso de Gonzalo Celorio, ganador del Cervantes. De la misma forma que dijo aferrarse a la silla, enredando los pies entre sus patas, nos pegó al asiento desde el inicio, con la despedida de su padre, en su lecho de muerte: «Tú llegarás hijo… Si no puedes, yo te empujo». Me viene bien hablar de la palabra palabra, ya se ha dicha, leída o escrita. La que hace desaparecer distancias y tiempo, porque no conoce medidas. Lo he comprobado esta semana escuchando a una mujer que hablaba desde el otro lado del agua. Se llama María Victoria Restrepo y la entrevista su hija Cristina, en la sección titulada 'Memorias de una lectora'. Desgrana historias propias y otras vividas a través de los libros, con una agilidad mental que asombra. Habla de montañas antioqueñas, de provincias españolas que conoció por las descripciones aparecidas en - Imposturas viciadas
Madrugan. Los socialistas leoneses ya afilan las flechas –y no las de Cupido, precisamente– para asaltar la provincia en las municipales del próximo año. La elaboración de listas (y puñaladas, si fuera el caso) lleva su tiempo, y nada mejor que hacerlo con meses por delante para dar en el centro de la diana. O aproximarse. A las mentes pensantes del PSOE liderado por Javier Alfonso Cendón les toca, a partir de ahora, hilar muy fino y, con ello, cometer los mínimos errores cuando se sepan (y se hagan públicos) los nombres 'estrella'. Eso, si no les pierde el compadreo y el clásico sí 'bwana', que, con tanta asiduidad, se escucha en las sedes de las organizaciones políticas que presumen de demócratas. Luego, la realidad es otra. El que manda, manda, y cartucho en el cañón. Y silencio en la noche, como en el tango de Gardel. El problema vuelve a ser la alcaldía de León. Cendón y sus afines siguen erre que erre con la misma obsesión de siempre: cargarse a José Antonio Diez como sea. No importa e - Principio y fin
Se empieza adorando al líder en un mitin, a Santi, al Mesías, y se acaba apaleando a alguien porque sí. Vimos a los/as jóvenes de La Bañeza gritando como fanáticos/as «¡me ha mirado, me ha tocado…!» cuando estuvo Abascal en la campaña electoral, y certificamos a los pocos días cómo recibía tremenda paliza una chica trans en la localidad. Casi nada es casual, casi todo es causal. Qué duda cabe. Se empieza atizando al alcalde de la ciudad porque el turista encontró un clínex en la calle nada más bajar del AVE y se le acaba acusando casi del derrumbe de algunos edificios antiguos de la capital; más aún, probablemente escarbando un poco entre los escombros, la gacetilla local de los 'populares' descubra que dichos inmuebles, aunque con la engañosa etiqueta de históricos, son del edil o de su familia. Qué duda cabe. En efecto, el viejo pasquín se queda muy corto pidiendo el sillón del alcalde a diario, deberían exigir también su cabeza, y nada de simbólica o metafóricamente; en el sentido - "Llevo sangre negra: mis raíces mineras están en todo lo que diseño"
Solo cuatro años han pasado desde que la diseñadora faberense, Ana María de Vega, cogiera las maletas y decidiera llevar sus agujas a Marbella para crecer en el mundo de la alta costura. Sabía que era allí donde podía hacerlo y, con esa convicción abrió la primera tienda de El Carlo que después serían dos. Y llegaron los premios, después de mucho dedal y tirando de ovillos, haciendo valer su vena minera por parte de padre y de raíz. Unas raíces que dieron nombre a su primera colección, con la que traspasó el corazón del mundo de la moda. A nivel Internacional El Carlo Marbella y su creadora pudieron cumplir el sueño de desfilar en la Fashion Weeek de París con un enorme éxito. En el 2025 fue galardonada con el segundo premio en representación oficial de España, en el Certamen Internacional de ModaVision, como segunda mejor diseñadora a nivel mundial. Ha desfilado este marzo de 2026 con gran éxito en Atelier Couture en la semana de la Moda de Madrid con la Colección Bravas y Virtuosas apoya
13/11/1955 