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- A la casilla de espera
Tal vez pudo ser más sosa, pero habría sido difícil, porque aburrida ha sido hasta el tuétano la campaña electoral. Un perfil plano para un Partido Popular que vive de sus propios recuerdos, aunque ni siquiera le han servido para aferrarse al poder sin adelantar los comicios. Aun así, entre «cerezas, cervezas o cenizas», el partido se quedó con el plato puesto y sin demasiados bofetones en un Bierzo que quizá se los debía. Bastaba con abrir los ojos a lo que nos pasa cuando cruzamos las puertas del hospital, como pacientes o como profesionales. A nosotros y a los especialistas que se dejan la piel para cubrir lo que la sanidad pública no alcanza. Y también estaban las llamas, esas que en agosto nos hicieron llorar y se llevaron vidas. Un segundo puñetazo a quienes presumían de cuatro décadas de respaldo electoral. Enfrente, el PSOE de Rosendo llegaba cargado de rock, con ganas de cerrar heridas, pero demasiado novel como para poder hacerlo de golpe. Corrían tintas rojas para apurar el cambio, aun - Todos somos de León, pero con resultados de derechas
Cada vez que se celebran elecciones en León, afloran deseos sobre si nuestra provincia va a tener un grupo político que nos haga aspirar a alcanzar un «León Solo» y, sobre todo, que no nos sea impuesta por el ente autonómico que nos tutela, sin que los leoneses lo hayamos deseado. Pero la verdad es que van pasando los años, y las cosas se van asentando sin que el sentimiento leonés se modifique. Todos los sábados se presenta un nutrido grupo de personas en los aledaños de la querida estación de la Feve (estación de Matallana) tanto de la ciudad como de los pueblos por donde transcurre el querido tren, expresando el deseo de que, este, llegue hasta la estación. Ya son varios los sábados en los que, a golpe de silbato, no concentramos para manifestar el deseo que muchos de los habitantes de la rivera del Torío reivindican como algo que ha formado parte de la forma de vivir en los años en que el referido, y querido, tren de Matallana constituía un medio más que necesario para abastecerse de las her - Extraña forma de vida
El propio Enrique Vila-Matas declaró que encontró el título de su novela "Extraña forma de vida" en el aeropuerto de Lisboa al ver un disco con un fado de Amália Rodrigues que se llamaba "Estranha forma de vida": "Me enamoró no exactamente el título sino la belleza de Amália. Y en mi ciudad encontré la historia que iba a contar: la de un barcelonés dividido entre dos amores y entre dos actividades parecidas, la de escritor y la de espía (…). Escribir es la única forma interesante de estar en el mundo, extraña forma de vida". Este mismo título es el de un documental que "recorre la trayectoria vital y profesional del escritor catalán Enrique Vila-Matas. Desde los inicios de su vocación artística, orientada primero hacia el cine, a su voluntad de constituirse en un escritor original y diferente, pasando por sus lecturas influyentes y los encuentros decisivos" (rtve play) y que refleja de manera bastante simpática cómo es en realidad este escritor, un personaje inventado por él mismo y que bien - Lo que nos quedará por ver
El pasado domingo se celebraron elecciones en Castilla y León, la comunidad autónoma más extensa de España. También una de las más castigadas por la despoblación y el envejecimiento poblacional, en especial en el medio rural. Lo dicen los estudios, las estadísticas y los censos electorales de muchos municipios que se ven mermados en cada cita con las urnas. No vamos a entrar de nuevo en el debate acerca del origen de este abandono, si empezó por parte de los habitantes o de las administraciones. Se trata de una problemática de sobra conocida y trillada. Estoy convencida de que muchas de las personas que acudieron a ejercer su derecho al voto lo hicieron con la esperanza de que alguien en algún momento muestre verdadero interés en ofrecer soluciones reales y efectivas a esta y otras cuestiones. O en cumplir al menos alguna de las múltiples promesas que todos lanzan con alegría durante la campaña jugando a ser como el flautista de Hamelin. Al fin y al cabo, se dice que la esperanza es lo último que - Es hora de dialogar
El gobierno de una nación, de una región o de un pueblo debería ser algo parecido a gobernar una familia. En este caso parece primordial que haya acuerdo y armonía entre sus miembros. Desgraciadamente en el terreno político parece tener mayor protagonismo la rivalidad que el diálogo constructivo. La política bien ejercida es una noble acción en favor de las gentes, aunque no exenta de una tentación tan humana como es mirar más el propio interés, la nómina de quienes viven de ella, que el interés de la sociedad. No obstante, lo ideal sería unir fuerzas y promover acuerdos entre los elegidos. Así debería ser, máxime si se tiene en cuenta que, por lo que se ve, todos, menos los que han desaparecido del mapa político, dicen estar contentos con los resultados. Eso es lo que ha pasado este último fin de semana en nuestra región de Castilla y León, aunque en el fondo también lo más probable es que ninguno esté plenamente satisfecho. Los ganadores estarían más contentos con mayoría absoluta, ot
18/08/1940 