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- El viento no se vende
Es ya una bofetada en toda la boca la que las eléctricas se están llevando con sus proyectos eólicos en El Bierzo. Contra viento -válgase a sí mismo la redundancia- querían desplegar sus alas en una comarca que lo venera, que sopla con él molinillos de colores de desarrollo rural y que se arrima a cualquier gesto de la naturaleza que consiga sacarle los colores tras un ingenuo piropo. Ha sido el amor lo que nos está librando de estos gigantes de hierro, algo que no habíamos tenido hasta ahora. Porque costaba entender que evolucionar también pasa por abrir los ojos a algo más que al papel del billete. Significa moverse del sitio, soñar con el aire limpio, saber que venimos de la simiente y que no todo lo que se cimenta construye sino que también encarcela, atenaza, destruye y esclaviza. De eso sabemos un poco. De cuando nos pusieron las esposas del carbón. Y lo aceptamos con ese olor a azufre sepulcral que merecía un tatuaje minero y un carburero en el que dejarse la piel a oscuras. Confundimos las - Pactos con el diablo
Existen varias historias y leyendas, de origen medieval, según las cuales el personaje principal entrega su alma a un ser maligno a cambio de bienes, riqueza o poder. Siglos después se podría decir que esa práctica de venderse al mejor postor, sin ningún tipo de reparo, mirando solo el beneficio que se obtiene, está de plena actualidad, podemos calificarlo de atemporal. Estoy segura, queridos lectores, de que a todos se nos vienen ahora mismo a la mente unos cuantos ejemplos de personas reales que carecen de escrúpulos a la hora de conseguir su objetivo. Tienden a ignorar por completo lo que pisotean en el camino, a quienes pisotean y el daño que causan. Muestra de que, una vez más, la realidad supera a la ficción. La situación es más alarmante cuanto más mando y menos límites poseen esos personajes. No hay duda, el ser humano es capaz de alcanzar logros positivos inimaginables y al mismo tiempo posee la mayor capacidad de destrucción sobre el planeta. La semana pasada hemos asistido a demostracion - Dios, nosotros y la paz
En pleno siglo veintiuno los seres humanos siguen siendo en parte tan salvajes como en los tiempos primitivos. Probablemente entonces eran más civilizados. Para ser más concretos, hoy día se repite al pie de la letra lo de Caín y Abel. Hay mucha gente buena como Abel, pero si los sucesores de Caín volaran, tal vez no veríamos el sol. Puede que demos la impresión de ser pesimistas, pero es la cruda realidad. Hace muy pocos días el Papa León XIV convocaba a una vigilia de oración por la paz y muchos nos unimos en la distancia física y en la cercanía espiritual a esta convocatoria. Si ha de haber alguna intención prioritaria en nuestras súplicas, ésta es la de la paz. Pero más de uno pensará: ¿Por qué, si Dios lo puede todo, no hace que haya paz en todo el mundo? La respuesta es muy sencilla. Porque Dios respeta nuestra libertad y somos nosotros los que hemos de esforzarnos en conseguirla. Le pasa un poco lo que a esos padres que quieren que sus hijos se lleven bien, pero que, desobedeciendo los d - Actualizando memoria
Sin querer deslegitimar los avances de la vida, los recuerdos siguen estando presentes en casi todas las conversaciones que seguimos manteniendo con los amigos y amigas de siempre y que hoy, como el que esto escribe, seguimos sacándolas del baúl, o el desván quien lo tuviera, de lo que hemos vivido, o eso nos parece, porque a tiempo pasado todo nos parece verlo , o pensarlo, en technicolor, y espero que lo sigamos contando, nunca mejor dicho, en cada encuentro con los amigos, ahora que las obligaciones laborales retribuidas han quedado en el olvido. Yo lo practico casi todos los domingos con mi amigo Enrique (no digo el apellido porque le descubro mucho), con vivencias parecidas, aunque con diferentes protagonistas de las múltiples historias que desempolvamos y repetimos sin cesar, aún a riesgo de modificar constantemente lo que fue, o pudo haber sido y que, en la mayoría de los casos, solo son recuerdos de lo pasado o imaginado. La mayoría de las conversaciones, mientras tomamos un café en alguna localid - Los mundos de Ursula K. Le Guin
Este documental de Filmin nos acerca a la vida y obra de una escritora de más de 23 novelas, relatos, poemas, cuentos infantiles y ensayos (Berkeley 1929- 2018). Reconocida por ser una mujer escritora de ciencia ficción y fantasía –«No creo que Harry Potter hubiera podido existir sin Terramar» no dejará de experimentar durante toda su vida, y de una manera radical: «Da otra forma de pensar sobre la ficción en sí y a los escritores como una libertad», como si dijera: «Mira, yo lo hice y salí airosa, quizás tú también puedas». Siempre experimentaba, aunque al principio de su carrera poco se la entiende. Con el tiempo recibirá galardones importantes y en alguno aprovecha para recordar que los «libros no son simples productos. El ánimo de lucro entra a menudo en conflicto con los objetivos del arte. Vivimos en capitalismo. Su poder nos parece inevitable. Pero también lo parecía el derecho divino de los reyes». Y es que sabía que a través de sus escritos podía cambiar las cosas: «La ficció
30/01/1924 