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- Un detenido por robar en el interior de cinco coches en El Bierzo
La Guardia Civil ha detenido a un varón de 54 años de edad, como presunto autor de un delito continuado de robo de vehículos cometidos en la localidad berciana de Fabero (León). La investigación se inició tras las denuncias presentadas por varios vecinos que alertaron de daños y sustracciones en un total de cinco vehículos estacionados en diferentes puntos del municipio. Los hechos habrían ocurrido cuando el autor accedió al interior de los turismos tras fracturar ventanillas o forzar los sistemas de cierre. Esta actuación, es consecuencia de las gestiones desarrolladas por el incremento puntual, de este hecho delictivo, en la localidad de Fabero, culminadas el pasado miércoles, día 06 de mayo, con la detención "insitu" del autor de los mencionados robos, cuando se encontraba en el interior de uno de ellos, interviniendo a su vez los utensilios que utilizaba para abrir las puertas. [articles:195737] Las diligencias instruidas, junto con el detenido, han sido puestas a disposición de la Sección de - Las minas de Valcabado pretenden recuperarse como ejemplo turístico del paisaje minero
Las Antiguas Escuelas de Valdefrancos acogerán el próximo lunes 11 de mayo a las 19:30 horas la charla de presentación del proyecto "Puesta en valor de las minas de Valcabado", una iniciativa que busca recuperar, estudiar y difundir el patrimonio minero de este enclave del entorno de Ponferrada. Un encuentro que servirá también para explicar la importancia histórica, geológica y cultural de las antiguas explotaciones mineras del valle de Valcabado, así como las líneas de trabajo previstas para la futura rehabilitación de una ruta patrimonial y ambiental en la zona. El proyecto está impulsado por el CDR AFA Bierzo, en colaboración con Coceder, dentro del Programa de Investigación Medioambiental 2025-2026, financiado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). La iniciativa se enmarca en estrategias de desarrollo rural sostenible, restauración ecológica y creación de corredores verdes, con el objetivo de mejorar la biodiversidad y la conexión del territorio. Un - El silencio de los palmeros
Ramón Carnicer publicó en 1964 un libro que cambió de alguna manera la historia de esta provincia. 'Donde las Hurdes se llaman Cabrera' denunció la extrema pobreza en la que vivían los habitantes de esta fascinante comarca leonesa, siguiendo la senda que unas décadas antes había iniciado Buñuel con su documental 'Las Hurdes, tierra sin pan'. Con refinamiento villafranquino y lucidez universal, Carnicer contaba entre otros pasajes («abras por la página que abras, el libro te atrapa», me decía esta semana el rabelista Miguel Ángel García) la llegada de un gobernador a los pueblos cabreireses, donde los temerosos nativos echaban paja debajo de los coches oficiales para aplacar a las bestias de metal, porque nunca antes había visto un vehículo a motor. La repercusión del libro, editado por Seix Barral y hoy considerado un clásico de la literatura de viajes, hizo que las fuerzas vivas del momento iniciaran una persecución contra Carnicer, con la complicidad de la ya por entonces prensa dominante en - Una cantidad enorme de cálculos
Necesitamos también la dirección En el capítulo anterior, vimos cómo saber cuál va a ser la altura del Sol, en el firmamento visible desde una localidad dada y en cualquier instante es algo complejo. Pero de poco sirve saber esa magnitud, si no sabemos además en qué dirección apuntan los rayos solares. Determinar esta magnitud también es un proceso complejo, pero absolutamente necesario para saber en qué punto del suelo veremos la sombra de la cumbre, de por ejemplo la torre de una iglesia de un pueblo concreto. En cualquier caso ambas magnitudes (se expresan generalmente en grados sexagesimales) ya nos permiten saber en qué punto del firmamento visible desde un lugar concreto, estará situado en cualquier instante el disco solar. A partir de estos datos y sabiendo la altura de la torre de una iglesia o de un poste, ya es posible dibujar la trayectoria que las sombras van a seguir en el suelo, hora tras y día tras día. Pero el año son 365 (ó 366) días y las horas que cada día puede tener son much - La habitación china
Nos pide el director de este, nuestro periódico, que actualicemos datos personales, fotografía y presencia en redes sociales para que el algoritmo, la IA o quien quiera que sea compruebe si recurrimos a la inteligencia artificial para escribir o si, incluso, es ella quien lo hace con (o sin) nuestro nombre. O sea, para abreviar, la máquina pide que nos identifiquemos como humanos, que nos autentifiquemos –¿humanicemos?– y demos muestras de que lo nuestro no es suyo. Incluso se ha puesto de moda escribir con errores ortográficos para distinguirse de la eficiencia gramatical de la IA. La excusa perfecta. Nadie le pide a la IA que demuestre que es una máquina y no un montón de individuos escribiendo respuestas que queremos leer y quieren que leamos, como los enanitos que antaño vivían en los televisores. Y mucho menos pedimos que revele de dónde extrae sus ideas, si es que pueden llamarse así. Quizás porque ya sabemos de dónde: de nosotros. Durante décadas hemos estado cebando su memoria y supuesto
20/12/1905 