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- La mano que te da de comer
Al tiempo que cierra el centro dedicado a formar trabajadores que tenía en León, Adif castiga a un trabajador por criticar que no recibe formación. Una maniobra magistral. La firmaría, incluso, el ya para siempre admirado agricultor que volcó el coche del cobrador de deudas con la pala de su tractor. Quedan en segundo plano detalles insignificantes como que ese centro se traslada ahora a un hotel de Valladolid o por qué los trenes siguen acumulando cada vez más retrasos. El jefe le llamó a su despacho, dio unos cuantos puñetazos encima de la mesa, uno por cada sílaba para enfatizar su miseria moral, le dijo que había mordido la mano que le daba de comer y que le quitaba el derecho a teletrabajar para poder ver a su familia. Parecía que los contribuyentes, ahora electores, en breve votantes, éramos la mano que daba de comer a los funcionarios o a los trabajadores de alguna institución pública, pero resulta que no, que sigue siendo al revés. El dinero público se puede utilizar para intereses privad - John Deere e mellor que New Holland
Cuando el Grupo de Filósofos de lo Rural sin Obra Publicada estábamos a punto de tirar la toalla (toballa, en lleunés)por nuestra incapacidad de llevar el debate a asuntos importantes nos llega de Galicia la esperanza:Al fin. Estábamos en el bar desesperados. Ya marchó el segundo turno de veraneantes, los de «después del Pilar»y ya solo nos quedan los de «cuando pasen los santos», que son minoría, van en la horquilla de «más de 85 años» y no salen de noche por lo que éramos tres para jugar la partida de cuatro, que ya tiene que sentarse Marga la cantinera, que es como apretar el botón del pánico del futuro, y se tiene que levantar cuando llaman al fijo para preguntar si es verdad que nevará el sábado o pueden reservar para cenar. Incluso estábamos dudando si ver la entrevista con Belén Esteban en la tele, que es lo que en términos científicos se llama «muerte o mandanga». Pues en ese momento, las 23.32 horas (capicúa)el hermano pequeño de El Tumbao saca del desván de interné que hay - Cof, cof, cof
Tiene mala reputación la tos. No es estética y apenas tiene épica, lírica o narrativa. Sin embargo, como la de quienes nos defienden de nosotros mismos, su tarea resulta honrosa y oportuna: expulsa lo que no debe estar dentro, desaloja lo invasivo, rechaza lo perjudicial. La tos salva vidas, aunque amargue la vida de vez en cuando: y así me consuelo. Cof, cof. Uno querría método más discreto y menos irritante, uno que no pusiera en solfa cada minuto a causa de su repetición y predominio; que no nos pudiera en entredicho ante los demás con esa rudeza. Pero evolución y civilización no se tienen en cuenta. Cof. Una mera tos revela que no estamos bien y, si acaso, que cabe alejarse: a menudo su sonido segrega y nos segrega. Cof, cof. Existen la tos seca y la tos húmeda, es notorio. Como las regiones climáticas peninsulares o las áreas de muchos laboratorios y lugares donde se cuece algo. El yin y el yan de la tos, su blanco y negro. Se prefiere la segunda, por razones obvias, y se la llama "productiva" - El otro Camino de Santiago: los bercianos y transeúntes que morían buscando sobrevivir
Hay una historia del Camino de Santiago que se cuenta con nombres propios. Reyes, obispos, peregrinos, hospitales, iglesias y viajeros que dejaron constancia de su paso. Y hay otra, mucho más silenciosa, que apenas aparece en las grandes crónicas. Es la historia de quienes caminaban porque no tenían otro remedio. De quienes cruzaban El Bierzo en busca de trabajo, de quienes mendigaban de pueblo en pueblo, de cuadrillas que regresaban a Galicia después de una temporada de siega o vendimia y de hombres y mujeres que simplemente intentaban llegar a algún lugar donde sobrevivir. Esa historia ha quedado escrita en los libros de defunciones de Cacabelos, y ahora ha sido reconstruida por el archivero diocesano Miguel Ángel González García en el estudio Morir en el Camino. Muertes de transeúntes en Cacabelos en los siglos XVIII y XIX, publicado en Annuarium Sancti Iacobi. El resultado es una extraordinaria fotografía de la movilidad, la pobreza y las condiciones de vida de quienes atravesaban la comarca hace do - En corto y por derecho
La Negrilla, esas poquitas pero sabrosas y confidenciales líneas que publica con regularidad este periódico, suele ser la conciencia de la clase política leonesa y de los enredos y absurdos que, a veces, la circunvalan. Y el último miércoles, también como un notario, anunciaba que José Antonio Diez repetirá de candidato al Ayuntamiento de León. En corto y por derecho. O al volapié, que cualquiera de las dos suertes sirve. Al hacerse pública la noticia, habría quien reconvirtiera en un terremoto la silla donde aseguraba las posaderas. Ya se sabe: el síndrome (político) de las piernas inquietas. Y los que querían erigirse en verdugos desde los oscuros rincones del compadreo, habrán acabado convertidos en bedeles y prisioneros de sus propias palabras. Aquello de los más chulos del barrio venidos a menos les va (a algunos) que ni pintado. La 'pieza' perseguida continúa volando libre y al abrigo de su hoja de ruta municipal. La realidad –y conviene recalcarlo– es que no tenía (ni tiene) sentido
23/04/1886 