Noticias
- Europa, Europa
Europa evocaba, para quienes crecimos en los años 80, modernidad, trenes rápidos, los tíos que habían emigrado a Francia o a Alemania y que regresaban con coches buenos y duras anécdotas, becas Erasmus, fronteras que se abrían y la promesa de que las guerras, al menos entre nosotros, habían terminado. Era un horizonte moral, un proyecto de paz construido sobre las ruinas del siglo XX. Las suyas. Nosotros teníamos nuestras propias ruinas.España entró en ese relato con entusiasmo. La comunidad europea nos brindaba progreso, fondos estructurales, carreteras nuevas y una cierta idea de civilización compartida. Incluso cuando discutíamos –sobre cuotas agrícolas o sobre pesca– y perdíamos, lo hacíamos dentro de una confianza básica: el mundo, con sus tensiones, estaba gobernado por reglas. ¿Cuándo comenzó a resquebrajarse el proyecto, el relato, las reglas? Las recientes declaraciones de Ursula von der Leyen han sido claras: Europa ya no puede confiar en que el sistema internacional basado en nor - Tu vida entra en el móvil
El sábado, saliendo del teatro, me robaron el móvil. Lo llevaba en el bolsillo del abrigo, como tantas veces, pensando que ahí lo tenía más controlado que dentro del bolso, ingenua. Acababa de enviar un mensaje a una amiga contándole que la espera para ver a Ginés García Millán había merecido la pena (había comprado las entradas en noviembre). La obra, por cierto, muy recomendable, aunque creo que el sábado era la última función. Luces de bohemia. Valle Inclán en estado puro y, casi, casi, describiendo lo que nos ocurre ahora…Salía despreocupada, intentando superar ese tumulto de gente que se forma casi siempre a la salida de un cine o un teatro, intentando pasar desapercibida, intentando no perder a mi acompañante, el de siempre, el de toda la vida. Me agarré a su brazo, dimos un par de pasos, giramos la esquina y en ese momento noté que mi bolsillo pesaba menos, que mi abrigo iba más ligero. Metí la mano y el móvil ya no estaba. Habían sido rápidos. Mi marido me intentó llamar, pero e - Escudos contra la guerra
Hace sólo unos días el PP junto a Vox y Junts paralizaban con sus votos en el Congreso la prórroga de medidas como la que impide cortar el suministro de electricidad a familias vulnerables o la que mantiene el bono térmico para pagar la calefacción. Ambas forman parte de un paquete que el Gobierno denominó muy acertadamente en su día 'escudo social' y que ha ido prolongándose varios años al compás de las sucesivas crisis que venimos sufriendo desde el coronavirus. La derecha y la ultraderecha se parapetaban en una de ellas, la que impide desahucios en situaciones de vulnerabilidad y a cuyos beneficiarios acusan de okupas, para infligir una derrota al Ejecutivo. La guerra contra el sanchismo asumía el coste de dejar desamparada a una buena parte de la población.Los insospechados designios de Trump y la delirante guerra iniciada contra Irán -esta de verdad, con muertos y misiles- han vuelto, de golpe, a sumirnos en un escenario de crisis y carestía así como de miedo y confusión. Urge de nuevo protec - La factura de los misiles
Doce días de guerra contra Irán y, aunque Trump dice que durará poco, la lluvia de fuego continúa. El uso masivo de armas sofisticadas por Israel y Estados Unidos, además de mermar sus arsenales, supone un coste tan elevado que la factura empieza a preocuparles. Solo en los cuatro primeros días del ataque el Ejército iraní respondió con un enjambre de 2.000 drones a 30.000 dólares la unidad mientras que los misiles que los interceptan pasan de los 3 millones. Ucrania, que sufrió los drones que compró Rusia a Irán, desarrolló interceptores láser baratos altamente eficaces, una experiencia que Kiev brindó a EEUU y el Pentágono despreció. Ahora, además del precio del petróleo, hasta el coste de los misiles aconseja acabar pronto con la guerra. - El Supremo de Brasil autoriza que un asesor de Trump visite a Bolsonaro en prisión
La Corte Suprema de Brasil ha autorizado que un asesor del presidente estadounidense, Donald Trump, visite al exmandatario Jair Bolsonaro en prisión el próximo 18 de marzo. El magistrado Alexandre de Moraes, responsable por la reclusión del líder ultra, quien cumple una condena de 27 años de cárcel por golpismo, le permitió que reciba al activista conservador Darren Beattie entre las ocho y las diez de la mañana del miércoles de la próxima semana.Beattie, actual asesor senior para Política de Brasil del Departamento de Estado de EEUU, podrá ir acompañado de un traductor, cuya identidad tendrá que ser informada previamente, según el fallo al que tuvo acceso EFE.La autorización atiende de forma parcial el pedido de los abogados del ex jefe de Estado (2019-2022), que excepcionalmente había solicitado que la visita al complejo penitenciario de Brasilia donde está encarcelado fuera el 16 o el 17 de marzo.Sin embargo, De Moraes alegó que "no existe previsión legal ni excepcionalidad para realizar un
10/09/2002 