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- Venezuela denuncia la apertura forzada de una valija diplomática en el aeropuerto de Panamá
El Gobierno de Venezuela denunció este martes la apertura forzada de una valija diplomática venezolana en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, en Panamá, y exigió a las autoridades panameñas cumplir "estrictamente" con las normas que rigen la actividad diplomática y consular."Su vulneración sienta un precedente peligroso que afecta la seguridad jurídica de nuestras misiones y atenta contra el derecho a la identidad de la comunidad venezolana residente en territorio panameño", indicó la Cancillería venezolana en un comunicado publicado en Telegram.El Ejecutivo chavista indicó que este acto constituye una violación directa y flagrante de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, cuyo "artículo 27 establece claramente la inviolabilidad de la valija diplomática, la cual no puede ser abierta ni retenida bajo ninguna circunstancia".Asimismo, dijo que ante este "atropello" exige garantías plenas de no repetición e insta las autoridades panameñas a cumplir estrictamente las norm - Contrato prematrimonial para Feijóo y Abascal
Cual precavidos novios que, antes de enfrentarse al altar, se tantean los bolsillos y quieren aclarar los límites y condiciones de su futura unión, el PP y Vox negocian desde esta semana su contrato prematrimonial. Sus intermitentes riñas amenazaban esta vez la consecución de nupcias tan importantes como las de Extremadura o Aragón y, temerosos, los padres de tan irresponsables novios han tomado las riendas para enfriar nervios, hablar, consolidar la relación y poder preparar flores para las múltiples celebraciones que se avecinan.Fue una larga conversación telefónica el pasado domingo entre Feijóo y Abascal la que selló la necesidad de un pacto prenupcial que, aunque se anuncie para las más inminentes bodas autonómicas, confirma el camino del gran enlace que ya preparan para La Moncloa. El líder del PP venía resistiéndose a asumir que sólo con Vox se le abrirían las puertas de la presidencia del Gobierno pero los resultados de las elecciones extremeñas y aragonesas, que él mismo propició ade - Cuarto años después
Se cumplen cuatro años de una contienda que se imaginó destinada a durar apenas cuatro días. Putin ordenó invadir Ucrania pero la columna de blindados que envió a Kiev fue convertida en chatarra por el ejercito de Zelenski. Moscú se vio obligado a cambiar de estrategia y centró los ataques rusos en la zona este del país hasta ocupar el 18% del territorio ucraniano.Ahora el frente apenas se mueve, inmerso en una guerra de desgaste que no parece tener fin a pesar de las negociaciones que aspiran a conseguir al menos un alto el fuego.Muerte, destrucción y un gasto inmenso en armamento del que Europa no es ajena. El invasor ha de ver firmeza en la defensa de las fronteras. Por eso abandonar Ucrania no es una opción. - Pagar más a quienes educan
Hace unos días, el algoritmo, o lo que sea, me trajo una reflexión de Pep Guardiola que me parece brillante y que viniendo de alguien del mundo del fútbol es aún más valiosa. Pedía pagar más a los profesores. Su reivindicación es llamativa, especialmente cuando, en el mundo del fútbol, vemos salarios desorbitados para deportistas muy jóvenes que, en demasiadas ocasiones, carecen de las herramientas necesarias para gestionar bien tener todo ese dinero en la cuenta. Gente a la que se le paga sueldos de muchos ceros por jugar al fútbol. Algo válido pero que genera debate o, al menos, una reflexión.La respuesta de Guardiola surgió ante la pregunta de un periodista sobre cómo frenar la preocupante ola de racismo, violencia ultra y discursos de odio que está calando con fuerza, especialmente entre los más jóvenes. Su fórmula fue tan sencilla como revolucionaria: invertir en educación. Pagar mejor a quienes tienen la misión de formar y moldear a nuestros hijos. Sería lo justo. Al fin y al cabo, pas - El burka, entre la "elección" y la "imposición"
En los últimos años, el debate sobre la prohibición del burka en los espacios públicos ha ocupado titulares, parlamentos y conversaciones en todo el mundo. La discusión suele dividirse en dos posiciones aparentemente irreconciliables. Por un lado, quienes defienden que vestir burka debe ser una decisión estrictamente personal, una expresión de identidad y de fe que forma parte del derecho individual a la libertad religiosa y a la autonomía sobre el propio cuerpo. Por otro lado, quienes sostienen que el burka es, en esencia, un símbolo de opresión estructural contra las mujeres y que permitirlo en espacios públicos equivale a normalizar la desigualdad.Sin embargo, entre estos dos discursos se pierde con frecuencia una voz esencial: la de las mujeres que han llevado el burka no como resultado de una elección consciente y libre, sino como consecuencia de una imposición familiar, social o política. Mi historia forma parte de esa realidad compleja que rara vez se escucha en los debates abstractos.Yo nac�
22/02/1927 